Compartir el mismo ritmo con otros ciclistas cuando rodamos en grupo o estamos en una carrera es algo que nos permite ir más rápido con mucho menor esfuerzo. Seguro que es algo de lo que ya te habías dado cuenta. Pero para saber ir en mitad de un grupo, se necesita tener algo de práctica. Al principio es hasta peligrosos, por eso las claves son entrenar juntos, ir cogiendo confianza con el tiempo y estar siempre alerta de todo lo que pase con máxima atención.

A nivel élite, estaríamos hablando ya casi de un arte. Y si no, no hay más que ver las grandes vueltas. Los ciclistas se mueven como si un escuadrón de pilotos de caza se tratara, con un ritmo casi siempre endiablado. Los aficionados al cicloturismo pueden no tener una planta tan elegante como los pros, pero también pueden beneficiarse de ir en grupo. Y en pruebas de muchos kilómetros, te permitirá terminar más rápido y con menos esfuerzo. Pedalear contra el viento uno solo no es nada agradable ni divertido, se convierte en una verdadera pesadilla, pero con unos cuantos más en la grupeta, el esfuerzo se reparte y los kilómetros van pasando rápidamente. Si eres nuevo en esto de rodar en grupo o te gustaría coger mayor destreza, te ofrecemos algunos consejos para que puedas mejorar tus habilidades en ciclismo de carretera.

Primero, la forma

Hay dos filas de ciclistas, una pegada a la otra, en continuo movimiento. Este efecto de movimiento se consigue con una de las filas que va un poco más rápida que la otra. Imaginemos que eres el líder de la fila rápida. Deberás pasarte a la fila lenta después de pasar la rueda delantera del ciclista que tienes a tu lado. Luego, vuelves con el resto de ciclistas a la fila más lenta. Cuando se alcanza la posición final en la parte trasera de la fila, te dejas caer detrás de la rueda trasera del último ciclista de la fila rápida. Cuando se consigue un engranaje perfecto, el efecto es el de una cadena elíptica en constante movimiento.

abanicos en el pelotón

Si no lo tienes muy claro en bici, también puedes probarlo en parado para entender cómo funciona la mecánica de ir a rueda cuando sales en grupo. Puedes intentarlo con una única fila para entenderlo mejor. Sitúate durante 10 segundos delante, luego ábrete hacia la derecha o la izquierda y déjate caer hasta la parte final de la fila. Manténte lo suficientemente cerca como para darte con los codos de los ciclistas que tienes a tu lado y sitúate detrás de la última persona del grupo. Una vez lo hayas entendido, prueba con la fila doble. Forma dos filas, una al lado de la otra. Sube hacia la cabeza del grupo por la fila más rápida, párate al frente de la fila más lenta y luego déjate caer con ella. Practica las rotaciones en el sentido de las agujas del reloj y también en sentido contrario.

El viento, otro de los elementos importantes

Ahora solo nos queda ajustar el movimiento en función del viento transversal. La dirección del viento determina el camino que seguiremos, y siempre nos moveremos con viento de costado. De esta forma, la cabeza de flecha del grupo, que es la que trabaja más duro, consigue cierta protección contra el viento. Cuando existen vientos cruzados muy fuertes, los ciclistas se desplazan con mucha velocidad y a veces llegan a superponer las ruedas unos a otros, lo que significa un error que puede terminar tirando a todo el grupo. El ancho necesario para esta práctica requiere una carretera completamente libre de tráfico. Por lo que todo lo que estás leyendo no es aplicable en carreteras abiertas al tráfico, donde solo podemos circular en paralelo y nunca desplazarnos por todo un sentido de la calzada.

Foto: Total Women Cycling

Entrenando estas normas básicas, ya puedes ir cogiendo algo de confianza con el grupo. Pero antes de probar toda esta teoría en carretera, aquí tienes 10 consejos para convertirte en un maestro de ir a rueda en un grupo.

10 consejos para aprender a ir a rueda en grupo

  1. Poner a los ciclistas menos fuertes detrás de los más fuertes.
  2. Los relevos en un grupo tienen que entenderse como equipo. El grupo es tan fuerte como lo es el ciclista menos fuerte de la grupeta. Por eso, hay que ayudar al más débil y animarle, y si es necesario que no entre en algún relevo para que descanse, se le deja.
  3. Empieza pedaleando con los desarrollos más bajos para ir calentando poco a poco.
  4. Acostúmbrate a ir muy pegado a rueda para beneficiarte del drafting. Los ciclistas profesionales van muy cómodos apenas unos centímetros detrás del ciclista que llevan delante. No olvides tampoco ir muy pegado a los laterales de los ciclistas que llevas en la fila.
  5. Monta con suavidad y de manera predecible. Nunca aceleres ni frenes bruscamente. Si estás en la parte delantera del grupo, disminuye la velocidad (sin frenar) moviéndote ligeramente hacia donde pegue el viento.
  6. Mantén una velocidad constante al llegar a la parte delantera del grupo y consulta la velocidad que llevas en tu GPS. La tendencia siempre es acelerar, pero esto acabará rompiendo el ritmo al grupo.
  7. Si el ciclista que va delante no tira, deja que se vaya descolgando de la cabeza y mantén tu velocidad.
  8. Si te notas cansado, quédate en la parte trasera tantas veces como sea necesario sin entrar a los relevos. Es tan fácil como decirlo, y así el resto se puede mover libremente en la parte delantera.
  9. Conforme aumenta la velocidad en el grupo, pueden abrirse huecos entre ciclistas, que no consiguen coger la rueda delantera o pierden rueda cuando intentan volver a la parte trasera del grupo. Los corredores más fuertes son los que tienen que rellenar estos huevos para que la velocidad permanezca constante, aunque eso suponga que tengan que tirar a veces en relevos que no les toca.
  10. Aunque es un instinto natural, no solo te concentres en la rueda delantera. Esto nos daría muy poco tiempo de reacción ante cualquier imprevisto. Mantén la vista atenta y mira a unos 9-10 metros hacia delante, esto te puede ahorrar muchos sustos.

 

 

Fuente: bicycling