Recuerdo una vez que me dijo un profesor de natación que nadar era como un baile, que tenía que estar todo perfectamente coordinado para conseguir la máxima eficiencia. Pues bien, de eso se trata. De que cuando nademos, los movimientos que hagamos en el agua sean lo más parecido posible a esa idea que tenemos en la cabeza de cómo debe ser nuestra coordinación motora.

Dependiendo de cuánto se parezca lo que hacemos mientras nadamos a lo que tenemos en nuestra cabeza, así será nuestra habilidad de coordinación en el agua.

Dos tipos de habilidades: general y especial

Mientras que las habilidades generales se refieren a los movimientos que van desde el proceso de aprendizaje hasta que llegamos a tener el control total de nuestro movimiento, las habilidades especiales están conectadas con nuestras capacidades. Por tanto, estaríamos hablando de nadar ya a ciertos ritmos con equilibrio. Se trata de controlar qué grado de intensidad tenemos que pedir a nuestros músculos para que aguanten durante un determinado periodo de tiempo.

Si, por ejemplo, mientras estás nadando notas que estás entrando en el agua con el codo bajo, serán tus habilidades de coordinación las que te permitirán corregir este error típico.

Si lo que estás buscando es mejorar tu salida, tu brazada o el viraje, siempre dependerás de este tipo de habilidades que, obviamente, son tan importantes como el resto de características físicas (fuerza, resistencia, velocidad).

La edad mejor para mejorar la coordinación oscila entre los 7-13 hasta los 15 años. Pero no tires la toalla si tienes unos cuantos años más. No te preocupes, no hay un límite determinado que impida mejorar tu coordinación en el agua siempre que trabajes ejercicios de forma regular.

Ejercicios para mejorar la coordinación en el agua

Si lo que quieres es mejorar la coordinación, puedes seguir esta tabla de ejercicios para piscina de 25 metros. Repite cada uno de ellos un máximo de cuatro veces.

Ejemplo: 2 x (12 x 25 con 15 «/ 20″ de recuperación, 4 para cada ejercicio+ 200 pullboy respirando cada 5-3 brazadas con 30 » de recuperación)

1. Nado a crol con 4 brazadas a nivel de superficie y tres brazadas a una profundidad de 1 m.

2. Espalda con pies de braza (la pierna golpea  con cada golpe de brazo) girando la cabeza hacia el lado derecha cuando nades con el brazo izquierdo y viceversa.

3. Nado a crol haciendo dos veces el recobro antes de que tu mano entre en el agua (deja que tu brazo entre en el agua en el primer recobro y mantén el brazo extendido durante el segundo).

4. Nado a crol con pies de braza respirando primero hacia el lado izquierdo y luego hacia el derecho.

5. Mariposa con los puños apretados, brazos extendidos y pies de crol.

6. Con pies de crol, haz una brazada de crol con el brazo derecho y dos brazadas con el iquierdo (1 braza, 1 crol), luego dos brazadas con el brazo derecho (1 braza, 1 crol)

7. Nada hacia atrás empujándote con las manos de la pared en posición mirando al fondo. Gira los brazos hacia atrás como si estuvieras nadando de espalda y no des con las piernas. Respira una vez a la derecha y otra a la izquierda.

8. Nado a crol alternando 4 brazadas rápidas y 4 lentas, 3 rápidas y 3 lentas, 2 rápidas y 2 lentas, 1 rápida y 1 lenta.

9. Nada alternando brazos una vez braza y otra mariposa.

¿Lo intentamos?

Foto: arenawaterinstinct.com

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Fuente: arenawaterinstinct