Qué fácil es detectar a un hombre ciclista, amigo, incluso cuando no va enfundado en su culotte y maillot. Hay una serie de rasgos que lo definen a la primera de cambio. Pero, ¿es igual de fácil detectar a una mujer ciclista? Vamos a darte unas sencillas pistas para que no se te escape ni una.

La depilación y las marcas de bronceado ya no son suficientes

Actualmente yo diría que casi el cien por cien de las mujeres se depilan. Y desde que la depilación láser se ha implantado a nivel comercial por todas partes, con más razón. Este dato,  junto con los bikinis y bañadores cada vez más pequeños, hace que las líneas de bronceado no nos ayuden a darnos pistas decisivas. Pero seguro que si te fijas en algunos detalles como los que te vamos a decir, te darás cuenta enseguida de que estás delante de una mujer ciclista.

Líneas de bronceado no tan claras. Atención a las marcas en piernas y brazos, siempre acaba quedando algún indicio de las mangas, incluso aunque optes por chaleco en verano. Es importante también fijarse en la línea que pueda dejar el calcetín en la pierna. O cuando vas a la piscina y ves unos pies excesivamente blancos en comparación con el resto de cuerpo bronceado, son pistas que te pueden hacer pensar que tienes una ciclista delante. Si somos mucho más puristas, a veces habrá que hilar más fino para darse cuenta de estos detalles como, por ejemplo, la parte superior de la frente a la que le da la sombra el casco y por tanto, será más clara que el resto de la cara. Otro rasgo fácil de identificar es la marca de los guantes en las manos, detalle inequívoco de una mujer ciclista.

Suele recogerse temprano. Las ciclistas no son grandes trasnochadoras puesto que hay que levantarse bien pronto para dar pedales. Así que ya sabes, si quieres verlas, tienes que salir prontito, porque no vas a tener toda la noche para conocerlas. Son como Cenicienta, que tienen que irse rápido a por su bicicleta.

Son de buen comer. Una ciclista no suele hacer asco a una buena comida y todo lo que tenga que ver con la ingesta de calorías porque luego el día en bici es muy largo y da mucho hambre.

Fuente: cyclingnews.com

Chloe Hosking, ganadora del La Course by Le Tour de France, Foto: cyclingnews.com

 

Uñas cortas pero llenas de color. Al igual que en el atletismo, cada vez está más de moda lleva las uñas de las manos a juego con la equipación o con los colores de su bici. Eso sí, suelen ser cortas porque el mantenimiento de la bici o el cambiar cámaras, exige estética, pero la justa. Así que, mucho ojo con los colores de uñas, que pueden ser un gran indicador de la ropa de ciclismo que utiliza, o de la bici que tiene.

Fuente: cyclingtips.com

Foto: cyclingtips.com

No son excesivamente delicadas. Están acostumbradas a ir a cuchillo cuando van en pelotón con otros hombres, así que no te esperes que se paren a mirar las vistas desde los puertos ni decir cosas bonitas. Son ciclistas puras.

¡¡Esos cuádriceps!! No sueles encontrarte con muchas mujeres que te puedan decir ¡mira qué piernas tengo, acero puro! Recuerdo un piropo que me dijo un buen amigo con el que suelo salir en bici: “tienes unas piernas que ni Puskás!, un piropo poco habitual para decir a una mujer. Así que, a fijarse en los vaqueros y pantalones que marquen bien los cuádriceps, seguro que son una señal clara de la potencia de sprint de la ciclista.

Foto: cyclingtips.com

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Brazos delgados y piernas fuertes, ésa es la combinación típica de ciclista. Músculos bien definidos en la parte inferior del cuerpo, pero junto con unos brazos tipo palillo.

Cicatrices. Las ciclistas habituales hacen muchos kilómetros en bici, y antes o después tienen alguna caída. Son como pequeños trofeos, cada cicatriz tiene su propia historia.

Peinados poco sofisticados. Una buena ciclista prefiere sacar horas al día para dar pedales o ir a clases de ciclo, que estar delante de un espejo con el secador. Además, con un casco encima, cualquier peinado queda completamente anulado. Por tanto, ¿para qué dedicarse al pelo? Lo mejor y más común, una buena trenza o una buena coleta que se adapte al casco.

No son de grandes joyas ni de bolsos caros. ¿Para qué tener un anillo de diamantes o un bolso de Gucci pudiendo cambiar mejor de bici? Aunque no sé qué es más caro, si un Gucci o una bici nueva… A pesar de todo, una ciclista pueda llevar también en su vida ordinaria un buen diamante o un buen bolso, sobre todo sin son regalo de su pareja, ésta debería saber realmente cuáles son los gustos de una mujer ciclista.

Foto: cyclingtips.com

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