Te pones a pensar cuántas formas hay para que te descalifiquen en un triatlón y es que puedes contarlas con todos los dedos de las dos manos, ¡hasta 10 hemos contado nosotros! Ese momento terrible en que miras las clasificaciones y es peor que cuando suspendías cálculo en la universidad. Dos letras DQ que suponen un verdadero KO para todo triatleta. No está de más conocerlas por si alguna vez te ves envuelto en alguna de ellas que no te pille de sorpresa.

No parar en los cruces abiertos al tráfico

No todas las competiciones se celebran en circuitos cerrados al tráfico. En la mayoría de países raro es el circuito que sea completamente cerrado. Esto quiere decir que hay determinados cruces complicados y peligrosos en los que el triatleta tiene que parar y poner pie a tierra antes de cruzar, si no quiere poner en riesgo  su seguridad, así que es mejor que te vayas acostumbrando a esta norma. Directrices como ésta suelen explicarse durante el briefing previo de la carrera, pero es fácil olvidarse cuando uno está metido en carrera con la adrenalina a todo lo que da.

Desnudarse en las transiciones

Esto es un clásico en muchas transiciones. Resulta más fácil y rápido quitarse la ropa a toda velocidad delante de todo el mundo aunque ello implique situaciones un tanto incómodas que no solo terminan por ponernos la cara colorada, sino que terminan con tarjeta roja. Hay una preciosas carpas que la organización habilita para cambiarse en las carreras de larga distancia. Es cuestión de ir preparado de antemano con todo lo que vamos a utilizar.

Pisar la línea continua

Otra medida en pro de la seguridad del triatleta en las pruebas que solemos saltarnos a la torera. Muchas veces se habilita un lado de la carretera para el circuito de bicicleta y el otro se deja abierto al tráfico. Da igual que el lado que te corresponda esté a reventar de ciclistas, no puedes pisar la línea continua. Esto es algo más habitual de lo que nos gustaría entre triatletas profesionales. Andy Greenleaf, uno de los tops británicos en su grupo de edad, fue descalificado por este motivo en el Campeonato del Mundo Ironman 70.3 del año pasado. Seguro que nunca se olvidará de que no se puede pisar línea continua.

Foto: andygreenleaf.blogspot.com.es

Foto: andygreenleaf.blogspot.com.es

 

Agresión

La agresión puede ser verbal y físico, aunque afortunadamente el triatlón goza de bastante buena fama como deporte y es algo muy poco habitual. Pero cuando un triatleta está en plena competición, agotado física y mentalmente, puede que de forma ocasional aparezca la agresión. Todos nos acordamos del gesto del sudafricano Richard Murray durante las pasadas World Triathlon Series en Hamburgo. A falta de dos kilómetros del segmento de carrera a pie, descubrió que tenía pendiente una penalización de diez segundos que cumplió a apenas cien metros de la entrada a meta, donde tuvo que observar, sin moverse, cómo Mario Mola se llevaba una nueva victoria.

Foto: trstriathlon.com/

Foto: trstriathlon.com/

A partir de ahí  Murray se para en el penalty box y empieza a preguntar “¿por qué, por qué, por qué?” gritando y haciendo esparajismos. Una vez sale hacia meta, suelta un corte de mangas a los jueces, golpea la valla del patrocinador principal de las WTS y nada más entrar en meta, se dirige a la caseta de los jueces a pedir explicaciones.

Resultado: descalificado

Dopaje

Con la Iglesia hemos topado. La maldición de los deportes de resistencia, ciclismo, atletismo y natación se han visto involucrados con el dopaje en varias ocasiones. Los principales organizadores deben hacer tests de dopaje después de cada prueba a los profesionales para prevenir esta lacra, aunque también se han detectado algunos casos aislados en grupos de edad. Nadie puede saber realmente hasta qué punto este problema empieza a serlo de verdad a niveles amateur, pero existir, existe.

Tampoco podemos olvidar el llamado dopaje mecánico del que ya hemos hablado alguna que otra vez por aquí y por el que la belga Femke Van den Driessche fue descalificada y alejada de la competición tras descubrírsele un motor escondido en su bici durante el mundial de ciclocross sub23 a principios de este año.

Foto: //Corriere.it

Foto: //Corriere.it

Falsificar datos

Si hay algo que hace grande al triatlón es la competitividad que se establece entre grupos de edad. Conforme vas cumpliendo años, siempre se puede ir a por todas dentro de tu grupo. Pero ojito, que poner una fecha de nacimiento incorrecta para quitarte o ponerte años puede tener consecuencias graves. Siempre hay que apelar a la propia conciencia, pero si a alguno se le ocurre la feliz día de meterse en un grupo de edad que no le corresponde, puede que le hagan alguna que otra pregunta.

Recortar en el recorrido

Este tema ha dado mucho que hablar, no solo en triatlón sino en carreras como maratones, donde sorprendentemente el atleta deja de pasar por determinados puntos de control y luego entra con una sonrisa de oreja a oreja en meta. Tenemos el caso de Julie Miller, que es de juzgado de guardia y que en su día os contamos. Una triatleta que fue descalificada en el Ironman de Canadá por saltarse una de las vueltas de carrera a pie, así como quien no quiere la cosa. Este año, el Ironman 70.3 de Mooloolaba es otro buen ejemplo de cómo varios atletas fueron descalificados por recortar el recorrido. Protestar diciendo que el recorrido no estaba bien indicado y señalizado no es excusa, no nos confundamos, porque no olvidemos nunca que es responsabilidad del triatleta conocer cómo es la prueba.

Foto: triathlonmagazine.ca

Foto: triathlonmagazine.ca

Acumulación de faltas

Las sanciones pueden ser de todo tipo, pero ten cuidado con no acumular varias faltas seguidas o puede que tu triatlón termine antes de lo esperado. El drafting quizá sea uno de los temás más polémicos en triatlón por el que a cualquiera de nosotros nos ha caído alguna vez algún aviso. Pero la amabilidad de los jueces será menor si te han mostrado la tarjeta varias veces anteriormente. En algunas carreras por ejemplo tirar basura es motivo de tarjeta roja y aquí no se andan con chiquitas.

Ayuda externa

¿Se considera ayuda lo que hizo Alistair Brownlee en Conzumel con su hermano Jonathan? ¿Debería haber aceptado Chrissie Wellington la ayuda de Rebekah Keat en Kona? Las normas sobre ayuda externa se han discutido hasta la saciedad y lo que parece que está claro es que no puedes -o al menos, no debes- recibir ayuda de nadie fuera de la competición. En estos casos que hemos mencionado, ambos triatletas -que ayudaron-  estaban compitiendo en la misma prueba. En ocasiones, los organizadores pueden ser menos estrictos. Si un triatleta está congelado de frío y no puede ni cambiar la cámara -y su posición no va a alterar la clasificación final-, muchos oficiales harán la vista gorda. Si, por el contrario, el público se dedica a empujarte en bici en las cuestas arriba porque no puedes ya ni dar pedales, por mucho que se quiera hacer la vista gorda, es imposible.

Entrar en paralelo en meta

Aunque el gesto de entrar de la mano es algo que ya hemos visto en los Brownlees tanto en Blenheim como en Abu Dabhi, la ITU ya les ha advertido alguna vez en las Series Mundiales que un empate en línea de meta significará la descalificación inmediata.

Hombre, no creo que muchos de nosotros nos veamos en situaciones como ésta alguna vez en la vida, pero si alguna vez se diera, ya sabes que tienes que dejarte la piel en el sprint final para que no te descalifiquen.

Foto: www.mirror.co.uk

Foto: www.mirror.co.uk

 

Fuente: 220triathlon.com