La entrada de hoy va dedicada a todas esas madres ya sean triatletas, nadadoras, ciclistas o corredoras que cada día entrenan como si tuvieran 15 años. Con la misma ilusión, sacrificio y esfuerzo como el que empieza por primera vez algo en su vida. Cada persona tiene un grado de motivación diferente. Hay madres que hacen de esto su eje central de vida y encajan entrenamientos, vida familiar y personal como pueden. Otras entrenan a tope durante unos años y luego tienen que bajar ritmo según la situación personal, y otras continúan entrenando toda su vida y consiguen un perfecto equilibrio entre todos sus roles de madre, mujer y profesional trabajadora.

A lo largo de varios años entrenando, me doy cuenta de una cosa importante. De nada sirve dedicar tu vida al deporte si cuando eres madre se acaba todo. Realmente son las madres deportistas las que consiguen hacer de este deporte lo que es gracias a una serie de pequeños detalles que hacen a diario. Y si no, que se lo pregunten a Gwen Jorgensen, a Nicola Spirig, Helen Jenkins y Mirinda Carfrae, las cuatro triatletas que este año 2017 serán madres. Gracias a mujeres como ellas, este deporte es lo que es.

gwen jorgensen

Foto: Twitter

Aquí van 10 razones para que padres, triatletas y entrenadores se detengan una vez para decir gracias a todas esas madres deportistas, especialmente a las triatletas, que para eso es nuestra pasión:

Uno

No nos saltamos ni un entrenamiento, ya sea de piscina, de bici o corriendo. Entrenamos a diario a la vez que somos responsables con todo el trabajo que exige llevar una casa, una familia y un trabajo. Estamos al frente de todo haciendo posible que todo salga bien día a día.

Dos

Somos las primeras en preocuparnos por el deporte de nuestros hijos. No ya solo a la hora de introducirles en pruebas o competiciones, que eso dependerá de lo que cada niño quiera hacer en el futuro, sino a la hora de saber encauzarles hacia un estilo de vida saludable, el mismo que nos gusta a nosotras.

Tres

Cuando los niños son pequeños, normalmente es la madre la que está detrás a la hora de llevar a sus hijos a la piscina, a clases de atletismo o a salir con ellos en bici cuando aprenden a montar. Una madre triatleta siempre se organiza de alguna manera para que el deporte esté en la vida de sus hijos, aunque tenga que hacer encaje de bolillos con el tiempo.

Cuatro

¿Quién se encarga de ordenar toda la ropa de entrenamiento? La casa de una familia deportista es lo más parecido a un gimnasio o una piscina. Neoprenos, aletas, palas, tubas, zapatillas de correr, con calas, sin calas. Eso sin una madre ordenada y deportista, sería impensable.

Cinco

Escuchar a las madres triatletas nos hace triatletas más experimentados y aprender con su experiencia, convirtiéndonos en mejores padres deportistas dentro de unos años.

Seis

La experiencia es un grado. Escuchar a madres que compaginan familia y deporte ayuda a muchos futuros padres a tomar nota de cada uno de los detalles que pueden ayudarnos en el futuro a ser como ellas.

Siete

Las madres son la columna vertebral de muchos equipos y la salsa de la vida cuando somos pequeños. Cualquier prueba, competición, o evento que haya, ahí estarán esas madres.

Ocho

Una buena madre triatleta lava siempre a diario todas las toallas que sean necesarias para entrenar y las tiene secas y listas para el día siguiente.

Nueve

Animamos a nuestros hijos para que sean los mejores deportistas que puedan y quieran, y animamos con las mismas ganas e ilusión a sus compañeros y amigos como si fueran nuestros hijos.

Diez

Una madre siempre es una madre. Una fuente de amor incondicional para sus hijos. Nos da igual que los hijos sean unos paquetes deportivamente hablando, o que sean los mejores de su serie. Lo importante para nosotras es saber que les hemos educado en los valores del deporte y serán ellos los que decidan en el futuro si quieren seguir o no.

Foto: ironmumsat40plus.com

Foto: ironmumsat40plus.com

Fuente: swimswam