Cada vez es más normal oír que la gente tiene entrenador. Siempre salís los mismos los fines de semana, y casi sin darte cuenta, tomando las cervecitas de después de la ruta te fijas que Pepito lleva ya dos semanas que no toma cerveza y se pide una Coca-Cola light. ¿Qué está pasando? ¿Será que se ha solidarizado con su pareja y están haciendo la dieta Duncan? ¿Será que le han pillado en alguna de estas 5 mejores mentiras de un ciclista?

Posiblemente no te haya dicho nada y lo que está haciendo es prepararse a fondo con unos entrenamientos personalizados para de aquí a un par de meses ser el que tira del grupo y al que nadie se atreva a pegarle un palo.

Hoy vamos a ver por qué es bueno, y divertido, tener un entrenador.

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Te obligar a entrenar.

Lo principal es que al costarte dinero, lo harás. Es como las dietas. Si viene una dieta en la Revista de Ana Rosa puede que la hagas dos días, pero si cada semana te cuesta 25€ ir a la nutricionista ya verás como la haces.

Te ayuda a ordenarte los entrenamientos

No tienes orden ni disciplina en los entrenamientos y las revistas del kiosco dan todas los mismos consejos y necesitas que alguien te lo ordene. Llevas tres días seguidos saliendo en bici, después descansas otros tres, al gimnasio vas cuando llueve…Eso no puede ser. Cada entrenamiento debe estar planificado y al menos cada lunes debes saber a qué te enfrentarás durante esa semana. Esto además va muy bien porque te prepara psicológicamente para lo que te viene encima. Te llega el planing el lunes y tienes hasta el sábado para concienciarte de la salida de 3h con picos en A3 y la transición de 50min con cambios de ritmo. Te animo a leer este otro artículo sobre Cómo organizar tu entrenamiento.

Tienes que dar explicaciones

Ahora cada día al llegar a casa y subir el entreno a Garmin Connect será como haber entregado un examen y tendrás la sensación de que tu entrenador al verlo le pondrá una nota. Por la noche te sentarás y verás comentarios como “¿168ppm de media en dos horas te parece relax?” u otras como “te he visto picos de frecuencia de 185ppm, ¿Manolito te pegó el hachazo?”. Y claro, tendrás que explicare que ha pasado.

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Te obliga a proponerte retos

Es bueno entrenar con un fin. Siempre recomiendo tener algún reto para que haya motivación y ganas de mejorar. Con un entrenador marcarás un calendario de pruebas y a partir de ahí comenzarás a planificar todo.

Comerás mejor

Es todo un bucle cerrado. Como estás entrenando duro todo aquello que rodee a tus entrenos serán de vital importancia. Empezarás a preocuparte de las grasas, del azúcar y empezarás a leer sobre tomar o no leche, o la famosa paleodieta.

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Ahorrarás dinero

Es verdad que el entrenador te puede costar entre 40 y 100€ mensuales o incluso más, pero eso no es nada comparado con lo que antes te gastabas en cervecitas, un par de copitas los sábados, comer fuera entre semana, etc. Y aquí me dirás que “es que para eso entreno tanto”, para poder darte tus caprichos. Bueno, pues entonces después no le exijas a tu entrenador resultados o no le digas que “es que no te notas mejoría”, que nos conocemos (jeje).

Tendrás un confidente

Con tu entrenador debes ser como una “doña” con su peluquera. Es decir, no debéis tener secretos. Podrás apoyarte en él para decirle si estás o no fundido, hablarle de tus sensaciones, de cómo te sientes, podrás confesarle si Manolito, el otro del grupo, te soltó de la rueda o realmente tenías ganas de beber agua y por eso “le dejaste ir”.

No te aburrirás en los entrenamientos.

Muchas veces sales sólo y como siempre haces lo mismo pues acabas aburrido y con ganas de volver. Ahora ya no porque cada día tendrás que hacer cosas nuevas. A los entrenadores nos encantan las series. Que si tres minutos en A3 con d1´ y vas alternando con A4 y recuperaciones en A1 y vuelta a la calma con A2…vamos, que en vez de un entreno parece el catálogo de la gama Audi. Que si pedaladas con una pierna y después con la otra, que si un farklet, o unos cambios de ritmo cada kilómetro…y en la piscina ni te cuento.

Mejorarás

Será casi inevitable que tengas evolución. El trabajo bien hecho da buenos resultados. Poco a poco verás cómo tu organismo se adapta mejor a las intensidades de entrenamiento y casi sin darte cuenta en pocas semanas notarás mejorías.

Estarás más motivado

Tener un entrenador hace que todo ese trabajo que haces de preparación, de entrenamientos, de madrugones…al final sea valorado. Puede que tu pareja te diga eso de “pero dónde vas un domingo a las 7:30h de la mañana”, pero en cambio tu entrenador eso sí que lo valora. Valorará que haya estado todo el día lloviendo y al ver tu Garmin ponga “2h mtb”. Valorará que hayas corrido un 10k en 1h12min porque has tenido molestias en el aductor. Valorará que hayas terminado tu primer triatlón o corrido tu media maratón habiendo estado la semana anterior de maniobras…

En definitiva, será una relación como la mía con la pista de atletismo, de Amor y Odio continuo.

¿Necesitas un entrenador? Escríbeme a [email protected] y estaré encantado de explicarte cómo trabajo y así unirte a mi grupo de entrenamiento.

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