No es cualquiera corredora Kate Peters, desde luego. A sus 14 años esta jovencísima corredora estadounidense forma parte ya del prestigioso club de élite Bowerman Track Club. Eso quiere decir que tiene acceso a las míticas instalaciones de las oficinas centrales de Nike en Beaverton, Oregon, donde solo entrenan los mejores.

Y poco tiene que demostrar para esta distinción. A pesar de su corta edad, Kate estuvo corriendo el pasado domingo la media maratón de Eugene al lado de la élite. Terminó en un quinto lugar y con un crono de 1 horas, 16 minutos y 56 segundos, eso es una media de 3’29″/km. La joven estuvo liderando la carrera en categoría femenina durante varios kilómetros hasta que corredoras más veteranas y de mayor edad se hicieron con el control de la misma. Un verdadero orgullo para todo el club ver a su futura promesa corriendo entre los mejores.

Unas marcas de otra galaxia

Las marcas de esta niña hablan por sí solas. En los últimos cuatro meses ha corrido un 5.000 metros en pista en 16:49 por y acaba de pulverizar la marca en media maratón con ese 1:16:56.

El 27 de julio, Peters ganaba su grupo de edad de 13-14 años en los 3.000 metros de las Olimpiadas Juveniles en Sacramento, California. Su tiempo, 9:55, llegaba casi 10 segundos por delante de la segunda clasificada. Su hermana menor, Ana, terminó segunda en la categoría de edad 11-12, en 10:17, así que algo de genética en la familia Peters existe.

De alguna manera, el éxito temprano de Peters se parece como una combinación perfecta entre genética y educación. Sus padres siempre han practicado deporte. Su madre jugaba al tenis y obtuvo una beca en la Universidad de Idaho, luego pasó a correr a diario. Su padre jubaba al baloncesto y al tenis también. Kate creció viendo a su madre correr a diario, para ella era algo natural y divertido, le gustaba correr.

Con 7 años, Peters entró en el programa de juvenil del club de la pista de Bowerman. En ese momento, un grupo de unos 50 niños en la zona de Portland se reunían tres veces por semana para entrenar y correr y para juntarse con los corredores profesionales de Bowerman. «La mayoría de los niños de esa edad son fanáticos de LeBron James y Alex Morgan, ese tipo de atletas», comenta Elliott Heath, un ex profesional que es uno de los entrenadores juveniles de Bowerman. «Kate siempre ha admirado a gente como Shalane Flanagan y Emily Infeld.»

Kate Peters

Foto: Klotz Images

Diseña su propio programa de entrenamiento supervisado por su entrenador

A la joven Kate Peters le encantaría correr un maratón, pero la respuesta por ahora es un  «no» rotundo. Comienza en la Escuela Secundaria Lincoln en Portland en septiembre. Una vez terminados su entrenamiento con el club, ella misma se ha diseñado su propio entreno para el verano:  unos 95 kilómetros por semana, con una tirada larga de 16-24 kilómetros, trabajo de series, cuestas y un poco de fartlek. Lo ha hecho en base a los entrenamientos que hizo con el club Bowerman el otoño pasado.»Cuando terminé de pensarlo, se lo mostré a uno de los entrenadores de Bowerman y le pregunté qué pensaba de él, y me dijo que estaba bastante bien.»

Heath piensa que su kilometraje es «bastante alto» por ahora, y dice que le ha explicado la importancia de la planificación a una semana y un año. Prefiere que los niños lleguen a secundaria faltos de kilómetros antes que pasarse.

Los padres y los entrenadores de Peters saben que es una persona atípica, en el buen sentido. «Está emocionada por correr. Estamos tratando de encontrar el equilibrio entre asegurarnos de que siga divirtiéndose y que pueda construir una buena base para el atletismo. Pero también tratar de no cargarnos la emoción de un niño que tiene una alegría y una pasión general por correr».

Los padres de Peters no parecen estar muy preocupados por la pasión de su hija. Ya le hemos dicho: «Si no te gusta correr, no tienes que hacerlo». Nos mira como si estuviéramos locos».

El próximo objetivo de Kate Peters en secundaria será terminar con su equipo entre los 10 primeros en los Nike Cross Nationals en diciembre. ¿Ambicioso? Sí. ¿Imposible? Definitivamente no.