En más de una ocasión hemos hablado de cómo gestionar una salida en bici en solitario: Aparte de una pelea contra tus fuerzas, también lo es contra tu mente, que está como loca porque te vuelvas a casa, te des una ducha, y te tumbes en el sofá a ver una nueva etapa de La vuelta.

Si vas acompañado, vas de charleta: que si has visto a Paco que se ha cambiado la bicicleta, que si estoy a ver si consigo un KOM que tengo a tiro, que si a ver cuándo te cambias esa rueda trasera… Y así tres horas, si vas a ritmo interesante, y cuatro si vas al mío. Pero amigo, si te toca jarrearte cien kilómetros tú solo… ¡Ay amigo! La de conversaciones que vas a tener contigo mismo…

Diríamos que incluso hasta las frases o pensamientos se repiten.

Ahí van los nuestros:

Del kilómetro uno al veinte

1.- Venga, estoy totalmente preparado. Hoy vamos a partir la pana. Lo tengo clarísimo. ¡A por ello!

2.- Joder, ¡los bidones! Hale, vuelve a casa. Menos mal que solo llevo cinco minutos. ¿Por qué seré tan trazas siempre?

3.- Si tiro por ahí no me sale mucho desnivel, ¿no? Aunque también es cierto que… Va, si subo un par de puertos tampoco va a pasar nada… ¿Verdad?

4.- ¿De dónde hostias viene el viento?

5.- Quince primeros kilómetros hechos. Ah, pues joder, a este ritmo acabo en tres horas justas. Muy bien, ¿no?

6.- No tenía que haberme comido la octava galleta. Qué retortijón.

Del kilómetro veinte al cuarenta

7.- Pues la cosa es que me siento de puta madre, no vamos a negarlo. Pero claro, con lo bien que estoy entrenando los últimos meses… Hay que reconocer que me lo estoy currando fino. A este ritmo me veo haciendo la bici del Ironman en cinco horas peladas. Pero espera, si hago cinco horas peladas, más una hora diez nadando… Joder, si hiciese la maratón en tres horas y cuarto… ¡Joder, qué pillo slot pa Kona! ¡Eh, que tengo slot!

8.- Bueno, a ver, no te crezcas, que tú nunca has bajado de cuatro horas en una maratón…

9.- Mira, ahí viene el primer puerto. Si voy a ir a Kona, tendré que entrenar cuestas, venga, ¡vamos a darlo todo en la subida! ¡plato grande, a lo loco!

10.- Joder, pues… Lo mismo… ¡Ay!… No… A lo mejor… no estoy… tan bien…

11.- ¿Queda mucho de puerto? No puedo con mi alma…

ciclismo lanzarote ironman

Foto: Flickr // Gianmarco

Del kilómetro cuarenta al setenta

12..- Joder, pensaba yo que estaba mejor subiendo. Lo mismo es que anoche no cené mucho hidrato. Las dos cervezas no fueron, eso seguro. ¿Y los geles? Seguro que fueron los geles. Al final tendré que cambiar de marca, si es que… Unos geles no pueden joderme una subida como ésta…

13.- Pues todavía quedan cincuenta kilómetros, ¡uff!

14.- Lo que estoy pensando es que del otro puerto paso, vamos, es que ni de coña. Además el Ironman es todo plano, es tontería que entrene desnivel cuando no hace falta. Ya si eso entre semana hago algo en el rodillo.

15.- ¿Hace un calor de la hostia, o soy yo?

16.- Lo que daba ahora por una cerveza…

17.- Vale, es oficial: estoy cansado. Y a este ritmo ni slot para Kona ni gaitas. Yo lo que quiero es llegar a mi casa. Además, slot para Kona, ¿pa qué? Si no va a venir nadie más del club y no van a poder verme entrar en meta… ¡Kona está sobrevalorado!

18.- Joder, qué cansancio. ¿Puedo parar media hora a tumbarme en la cuneta?

Del kilómetro setenta al noventa

19.- Ufff. ¿Y si llamo a casa para que vengan a recogerme?

20.- No, en serio, ¿de dónde coños da el aire?

21.- Odio este sillín. Odio este manillar. Odio este casco. Odio esta bicicleta.

22.- Espera. ¿Esta carretera antes no era llana? ¿Ahora por qué es una rampa peor que el tramo más duro del Angliru?

23.- A ver, quedan quince kilómetros, no hagamos tanto drama. Estoy yendo a veinte kilómetros por hora, apenas son cuarenta y cinco minutos…

24.- Lo que daba ahora por un bocadillo de tortilla.

25.- El camino más recto a casa es éste, ¿a que sí? Total, si me salen noventa y ocho kilómetros tampoco va a pasar nada…

26.- Vaya siesta me voy a echar. ¡Van a temblar los pilares del capitalismo!

ciclismo lanzarote ironman

Foto: Flickr // Stefano Galbiati

Del kilómetro noventa al noventa y ocho

27.-¿Y en el Ironman estaría a la mitad? ¿En serio? No acabo el Ironman ni de coña, ya te lo digo yo.

28.- En la canción de los Celtas Cortos, ¿decían en la casa del Turmo o del Turbo?

29.- Hombre, a veinte likes en el Strava sí que llego, digo yo. ¿Y cómo titulo la salida? ¿»Pedalada por la mañana»? No, a estas horas ya seguro que es «Pedalada por la noche». ¿»Pedalada épica por la mañana luchando contra las inclemencias del terreno, el clima y la profunda soledad»? ¿Entra? ¿Tiene Strava límite de caracteres?

29.- Espera, ¿cómo que cinco por ciento de bateria, Garmin? ¿En serio?

30.- ¡Dios que no llego! Ay madre que como se pierda la salida y no pueda sincronizarla me da un síncope!

31.- Lo siento pero no puedo ir más deprisa. Es lo que hay.

32.- ¿Eso que me acaba de adelantar por la acera era una anciana con el carrito de la compra?

Del kilómetro noventa y ocho al cien

33.- Oye, que sí, que lo voy a hacer… ¡Cien kilómetros! ¡Guau cuando suba la foto al Facebook! ¡Se van a flipar!

34.- La próxima vez salgo de la ciudad en coche: ¡putos semáforos!

35.- Oh, sí, ¡lo he hecho! ¡Soy un dios del ciclismo! ¡Soy la reencarnación de Anquetil! ¡Puedo pedalear todo lo que quiera! Ahora al sofá que no me tengo en pie. ¡Y que me traigan una cerveza! ¡Y una tortilla!