Cada año, hondonadas de triatletas se encuentran ante una terrible decisión que marcará su existencia los próximos meses: ¿hago este año un ironman?. Bueno, también tienen la de “y cómo se lo digo yo a mi mujer”, pero ahí, amigos, por ahora no podemos ayudarlos.

Sea como sea, es una elección difícil, y que conlleva varios factores importantes a tener en cuenta.

Ten claro tu objetivo

Creo que lo primero es saber cuál es nuestro objetivo. Y en este sentido, quizás la primera pregunta que hay que hacerse es ¿por qué?. ¿Por qué quieres correr esta distancia? No responsas tú solo. Siéntate con tu pareja, y vedlo juntos, porque es una decisión que os involucra a los dos, que van a ser muchas horas entrenando. Y si quieres, pregunta también a tus amigos. Ve sus puntos de vista y después analiza si vas a tener el tiempo necesario para prepararlo.

Una vez que has decidido que sí, que te metes en el berenjenal, es tiempo de decidir la carrera. Creo que es una decisión que ha de llevar su tiempo y bastante planificación. En primer lugar, valora tus fortalezas y tus debilidades. Y priorízalas. ¿Qué es lo que más te importa a la hora de decidir la prueba?

Yo creo que hay distintos atributos:

  • Dureza de la prueba.
  • Lejanía de nuestro punto de residencia.
  • Precio.

No te dejes guiar sólo por uno de los atributos, dales una importancia a cada uno de ellos, y pondera las distintas carreras. Os voy a poner un ejemplo: yo me niego en rotundo a hacer 180kms de bicicleta con viento. No estoy hecho para sufrir tanto. Con este límite, tengo claro que nunca haré el Ironcat, aunque sea la prueba de larga distancia más barata de España y esté a apenas una hora de Barcelona.

Pues vosotros igual: tenéis que coger una por una las distintas carreras, y valorarlas en conjunto, teniendo en cuenta qué es lo que más os importa, y qué es lo que menos. Está claro que la prueba perfecta, buena, bonita y barata no va a existir, pero posiblemente sí haya una que se aproxime más que el resto.

Dureza de la prueba

Cosas a tener en cuenta:

  • si se nada en agua dulce o en agua salada
  • desnivel de la bicicleta
  • temperatura aproximada
  • desnivel de la carrera a pie

Precio

No sólo os fijéis en el precio del dorsal. Hay más cosas.

  • Precio del transporte de la bicicleta.
  • Cuántas noches tengo que pasar fuera de casa.
  • Gasto en el viaje.

Si vuestro atributo decisor es el precio, buscad pruebas de larga distancia fuera de la franquicia americana, porque Ironman no es barato. Todas las pruebas tienen sus pros y sus contras, y yo soy muy muy muy pro Ironman, pero entiendo que haya gente que prefiera pagar un poco menos.

Distancia

Ir a Frankfurt a competir mola, pero es un auténtico coñazo. Es un ejemplo que viví en verano de 2015. Os lo tenéis que plantear. Aparte, incluyo dentro de este atributo otro que me parece importante, y que posiblemente viene influido por la distancia: ¿van a hacer más compañeros con los que entrenes esta prueba? Entrenar un larga distancia con más gente con el mismo objetivo es mucho mejor que hacerlo solo. Se te va a hacer mucho más llevadero. Tenlo en cuenta.

Foto de portada: ironman