Si estás leyendo este artículo, hay un alto porcentaje de posibilidades de que te guste el triatlón. Otra opción es que seas mi padre, que lee todos y cada uno de los artículos y lo hace únicamente porque son los de su hijo. Si es así: hola papá. Para los demás, que sí que os gusta el deporte de las tres disciplinas, sabréis que en España, por desgracia, solo hay dos opciones para ver las Series Mundiales de Triatlón: a través de la televisión gallega, o pagando en Triathlon Live.

Y la pregunta es: ¿por qué no las emite también una televisión nacional, sea pública, sea privada?

Dura lo mismo que un partido de fútbol

Entiendo que el Campeonato del Mundo de Ironman es un producto complicado de emitir por televisión, pero las series mundiales, en distancia olímpica o sprint, no superan las dos horas, más o menos como un partido de fútbol. Encima con una ventaja, que le acerca más a una carrera de fórmula uno o de motos: se pueden incluir paquetes de anuncios en cualquier momento, algo que no ocurre en el deporte de la pelotita y el once contra once.

El formato es dinámico

Las emisiones de Triathlon Live han demostrado que independientemente del resultado, se gane al sprint o con un minuto de distancia, se pueden hacer emisiones dinámicas. Quizás el tramo más “aburrido” es el segmento de bicicleta, pero horas y horas escuchando a Perico Delgado en La Vuelta, el Giro y el Tour nos han demostrado que se puede hacer el seguimiento de cuarenta kilómetros de ciclismo de manera amena.

Además, la última media hora en que se disputa la carrera a pie -si hablamos de distancia olímpica- es trepidante, las cosas como son.

El nicho existe

En España hay 25.000 licencias de triatlón. Las distintas revistas de triatlón online acumulan entre todas casi 200.000 fans en facebook (de acuerdo en que bastante son compartidos) y 100.000 en twitter. Y luego está toda esa gente -entre los que me encuentro- que vemos todo lo que sea deporte en televisión. Además, emitir las WTS en televisión sería el espaldarazo definitivo para terminar de dar a conocer este deporte: probablemente haya mucha gente que haya oído hablar de Gómez Noya, Mario Mola y Fernando Alarza pero no se atreva a probar el deporte porque le infunda mucho respeto.

A las marcas les interesa

Como derivada de que comienza a haber un nicho interesante, Banco Popular, Banco Santander, Mitsubishi, Red Bull han llegado a los patrocinios de triatletas… Las grandes marcas se están acercando poco a poco al triatlón y nuestros élite, con Gómez Noya a la cabeza empiezan a contar -afortunadamente- con su apoyo.

En un sector que depende tanto de los anunciantes, y con un formato como el que hemos dicho hace unos párrafos, más de una marca estaría más que interesada de unir su logo y nombre al de nuestros triatletas de éxito.