¿Tienes amigos o amigas que aún no practican triatlón? ¿Y a qué esperas para convencerles? Todos sabemos que el nuestro es un deporte adictivo, que una vez que empiezas, ya sea con un supersprint o un sprint, incluso con una prueba por relevos, ya no hay stop: quieres más pruebas, más medallas, más camisetas de finisher. Ahí van cinco argumentos con los que deberías de convencer a cualquier neófito del triatlón.

Mejora el estado de ánimo

Ya sabemos que la actividad física conlleva un incremento de la segregación de endorfinas. Y si se llama la hormona de la felicidad será por algo: su efecto se multiplica con tres deportes. Además, hay que tener en cuenta que no todos los deportes influyen igual en la emisión de endorfinas: los de alta intensidad y larga duración, aquellos que incrementan la concentración de ácido láctico mejoran una mejor sensación tras el esfuerzo. ¿Y qué tal llevamos los triatletas lo del ácido láctico? Pues eso.

Aumenta nuestras defensas

¿Conoces algún triatleta que enferme en invierno? Muy pocos, seguro. El ciclismo nos ayuda a mejorar el flujo sanguíneo en el cuerpo, lo que conlleva que nuestro sistema circulatorio es capaz de transportar más células. Así será más fácil que combatamos infecciones. Con la carrera a pie y la natación ocurre parecido, aunque a menor nivel.

Foto: Dani Corleone

Foto: Dani Corleone

Corazón más fuerte

Las pulsaciones en reposo de alguien que practica triatlón son lentas, muy lentas. Tanto que cuando vas a la revisión médica del trabajo la enfermera te dice «uy, espera, que te tengo que hacer de nuevo el electro, que da fallo«. Hablando en serio, tenemos un corazón de hierro. Y las posibilidades de sufrir una enfermedad cardiaca se reducen un cincuenta por ciento.

Fortalece nuestras articulaciones

Tanto natación como ciclismo son actividades de bajo impacto. La carrera a pie es quizás la que más esfuerzo puede suponernos, pero a la hora de la verdad, de las tres disciplinas, la que más tiempo suele «robarnos» es el ciclismo, así que el efecto positivo gana al negativo. Al final del trayecto, nos daremos cuenta de que nuestras rodillas son más fuertes siendo triatletas que no siéndolo.

Abdominales de manual

Ya hemos hablado en varias ocasiones de cómo el trabajo de core es fundamental para un triatleta. ¿En qué deriva ésto? En que un alto porcentaje de los que lo practican lucen unos abdominales de escándalo. ¿Y quién no quiere unos abdominales que sean la envidia del vecindario, eh?