¿Estás de veraneo y resulta que te cansas más que cualquier día laborable? ¿No te va eso de no tener horarios fijos? ¿Echas de menos la “bendita rutina”? Estos días estoy viendo muchos comentarios en las redes sociales del tipo “no puedo más de playa”, “playa = pajarón”, “prefiero un triatlón a más horas de playa”.

Aunque no dejan de ser comentarios graciosos, todo este tipo de expresiones ponen de manifiesto algo objetivo: Somos animales de costumbres. Nos gusta saber qué vamos a hacer desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Podemos vivir bajo el estrés de la improvisación, pero cuanto menos tiempo lo hagamos, más descansados estaremos y más energía tendremos para dedicarle al entrenamiento. Ojo, que no hablo de tiempo, sino de actitud ante el entrenamiento. No es lo mismo ir a hacer series de miles pensando “ufff, no he pegado ojo hoy, estoy hasta arriba de trabajo, me he escapado para hacer 5  miles y no puedo con mi alma”, que “¡estos miles me los voy a comer con patatas!”

Planificar tu día a día y tu descanso es clave

Falta de planificación y de descanso pueden ser la clave para un estado de cansancio arrastrado que no te hace más que estar deseando llegar a casa para dormir y repetir otra vez la misma falta de rutina al día siguiente. ¿Te has parado a pensar que llevar una vida planificada te ayudará a descansar más? Y descansar más te ayudará a entrenar mejor, eso sin duda. Los triatletas somos en general un tanto cuadriculados con nuestros planes de entrenamiento. No nos podemos salir de ellos ni un ápice porque nos genera mucha tensión e intranquilidad no seguirlos al pie de la letra. Y yo me pregunto… ¿por qué no somos igual de rígidos con nuestras horas de descanso? ¿Por qué a veces nos dan la 1 de la mañana y todavía no nos hemos ido a dormir?

En la vida ordinaria, parece muchas veces que si no llegas agotado al final del día es que te has estado tocando las narices durante el resto. Aunque las cosas van cambiando poco a poco, la cultura mediterránea es muy de valorar el número de horas que se trabajan al día más que el producto de esas horas. Resultado: tenemos personas trabajando muchas horas, descansando poco y produciendo nada. Si a eso le añadimos que somos triatletas, y que también tenemos que entrenar y “producir” resultados en competiciones, la cosa se complica un poco si no le dedicamos suficiente tiempo al descanso.

Levantarse todos los días con energía requiere implementar hábitos que pueden ir en contra de muchas costumbres que tenemos desde hace años, como quedarnos viendo la tele hasta las mil todos los días de diario. Hasta que no entendamos que el cuerpo necesita descansar y sepamos cómo hacerlo a nivel personal, no lo conseguiremos.

Biorritmos personales y diferentes

Cada uno es un mundo, por eso lo mejor que puedes hacer es escuchar a tu cuerpo. Y de hecho, descansar no es sinónimo exclusivamente de dormir. Hay gente que con dormir 6 horas por la noche se despierta como una flor; otros necesitan 8 horas; y los bellos durmientes que ni durmiendo 12 horas del tirón se levantan con energía. Así que, es importante empezar sabiendo cómo es tu cuerpo y qué horas de sueño necesita para descansar bien tanto cuerpo como mente. Céntrate en ti mismo, no en lo que hagan los demás. La carga de trabajo, la carga de entrenamiento, la edad, la situación familiar es propia de cada uno y es algo que tienes que tener en cuenta para hacer una buena planificación de tus horas de descanso diarias.

5 Consejos básicos para descansar mejor en tu día a día

  • Dormir al menos 8 horas cada día, y acostarse y levantarse a la misma hora. Generar un hábito saludable de descanso, recuperación y aprendizaje diario. Ya sé que cuesta eso de no ver la tele por las noches o quedarse con el teléfono perdiendo el tiempo, pero en cuanto generes el hábito será tu propio cuerpo el que te pida irte a la cama siempre a la misma hora. Y lo mismo te ocurrirá al despertarte, que tu cuerpo ya ha descansado lo suficiente y está listo para el entreno diario y, además, con energía.
  • Leer antes de dormir, pero no en el iPad o en el móvil, porque no es aconsejable hacerlo justo antes de irse a la cama. Seguro que ya lo has comprobado por ti mismo, pero cualquier tipo de luz dirigida directamente a tu retina hace que duermas mal y tu descanso sea peor. Si utilizas el ordenador o el móvil, espera un rato antes de acostarte, relaja la vista y ya verás como lo agradeces.
  • El móvil, al salón. Ni se te ocurra dormir con el móvil en la mesilla, cuanto más lejos, mejor. Y si es apagado, mejor.  Tienes muchas formas de configurarlo para que en caso de emergencia, el teléfono suene a la segunda llamada. Es clave este punto si realmente queremos descansar bien y no estar con la mente en otro sitio.
  • Si eres de los muy cafeteros, intenta cortar a mediodía la ingesta de cafeína. El café queda en el cuerpo por muchas horas, así que intenta no tomarte ni uno por la tarde o justo después de comer, aunque sé que puede costar.
  • Entrena dedicándole todo el tiempo que previamente hayas establecido al día para tu dosis diaria de triatlón. Como ya he dicho al principio, todo pasa por una buena planificación diaria en la que has tenido que asignar una parte para tu afición. Si es así, sabes que dispones del tiempo necesario para no tener que ir volado en el trabajo, en casa o donde sea.

Fuente: Roberto Castro