Qué mejor día para leer esta entrada que hoy lunes, 31 de agosto. Vamos a buscar 5 razones por las que tiene sentido retomar los entrenos en septiembre. La mayoría de nosotros volvemos al trabajo después de unos días de desconexión total o parcial con nuestro deporte preferido. A las malas, alguno se ha nadado varias piscinas y ha madrugado para correr antes de empezar la jornada playera. El tema bici suele ser más complicado porque no todos tenemos furgonetas para desplazarnos y la cosa acaba cantando demasiado. Estoy segura de que muchos de nosotros hoy nos hemos levantado con una sonrisa de oreja al saber que por fin volvemos a nuestra rutina de entreno. Por si te faltan razones para ello, aquí te dejo cinco:

1. Salvo los machacas muy machacas (y los que tenían y tienen competiciones en estas fechas), has tenido casi un mes para descansar y salir de una rutina de entrenamiento que a veces nos imponemos a nosotros mismos. Unas veces la asimilamos bien, otras no tanto. Por eso, el verano es el mejor momento para cortar y venir con todas nuestras superenergías. Las molestias musculares, las tendinitis que no somos capaces de reposar por ansia de entrenar, las dolencias que van camino de ser crónicas seguro que han agradecido estas semanas de parón. Así que, aunque por dentro estés intranquilo, tu cuerpo te lo agradecerá, y si no, espera a volver a la disciplina deportiva.

2. Intenta retomar tus entrenamientos con ganas, con alegría, no como una obligación.

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Entrenamos porque nos gusta, no porque nos obliguen. Unos compiten para superarse a sí mismos, otros para ser finishers, otros para superar a ese compañero del club que siempre nos pasa en la carrera. Sea cual sea el motivo, lo importante es tener un objetivo y saber para qué entrenas. Otros entrenan simplemente porque el deporte les hace feliz, por eso, siempre buena cara y alegría a la hora de volver a clase.

3. Establece objetivos y pruebas para la próxima temporada. Si entrenas para competir e ir a pruebas, es hora de sentarse tranquilamente y ver qué objetivos nos fijamos para este año. En función de lo que hicimos la temporada anterior y aprendiendo de los errores, es un buen momento para decidir qué queremos hacer. No olvidemos que los objetivos siempre tienen que ser alcanzables, que no suponga una frustración el no conseguirlos. Analiza cuál es el tiempo que puedes dedicarle a este deporte, cuál es tu carga profesional y familiar, y sé realista. Los milagros en el deporte no existen. Todo se basa en el trabajo, en el esfuerzo diario y la disciplina (de las cualidades innatas, mejor no hablo).

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4. Recuerda que el entrenamiento es progresivo. No pretendas conseguir el primer mes lo que te has fijado para dentro de un año. Poco a poco es como mejor se consiguen las cosas en el deporte sin riesgo de lesiones por forzar la máquina. Si te has puesto objetivos “racionales”, te darás cuenta que irás consiguiéndolos progresivamente. No podemos correr un maratón sin antes haber corrido 10 kms. Pues esto es igual. Cada vez oigo a más gente que pretende terminar un ironman sin más razón que las ganas. No digo que haya que temer a determinadas pruebas, pero sí tenerles respeto.

5. ¿Te has planteado alguna vez si tu alimentación es la correcta? Septiembre es muy buen mes para revisar nuestros hábitos alimenticios por si nos hemos pasado con los helados y las cervecitas en la playa. Una buena alimentación está directamente relacionada con nuestro rendimiento deportivo. ¿Sabes comer? Estoy segura que muchos de nosotros cambiando algunos hábitos muy sencillos podemos optimizar nuestros entrenos esta nueva temporada.

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