Si estás leyendo esto es posible que te haya picado el gusanillo y quieras preparar tu primer triatlón.

Me encanta ir a las competiciones  y ver que cada vez hay más gente aficionada a este deporte, hombres y mujeres de todas las edades. A lo mejor tú tienes amigos que han empezado a hacerlo y quieres compartir con ellos su afición, o quizás quieres ponerte en forma y has pensado que este deporte es muy completito, o puede que tu novio/a no pare de decirte que es el mejor deporte del mundo y quieres comprobarlo, o que tu sueño sea verte entrando en el arco de meta y demostrarte que puedes conseguir lo que te propongas.

Cualquier motivo es bueno. Sea por lo que sea, y si estás decidido, seguro que tienes muchas dudas sobre este deporte tan exigente, pero que está enganchando a tantísima gente.

Hay mucha información en internet sobre temas básicos en triatlón; qué es, cuáles son las distancias más frecuentes y las modalidades o cuáles son las reglas del triatlón, por lo que no me voy a parar en esto, pero es muy importante que te informes bien de todo para saber dónde te metes. Quizás tengas gente a tu alrededor que te dicen que estás como una cabra, y a lo mejor es verdad, pero nadie se conoce mejor que tú y nadie conoce tus límites mejor que tú, e incluso es posible que te sorprendas a ti mismo sobrepasándolos.

Es posible que las primeras semanas sean las más complicadas. Que sepas la teoría no quiere decir que sea fácil cumplirla. En esto, como en muchas cosas, no existe la píldora mágica que pueda hacer que en dos semanas tengas una forma física y un cuerpo estupendo. Tardarás más tiempo en mejorar tus marcas, en disfrutar con los entrenamientos y en poder competir. Pero si esto es lo que quieres es importante la constancia y tener presente tus objetivos.

¡Nos ponemos en marcha!

Elegir el objetivo

¿Por dónde empiezo? ¿Qué tengo que hacer? Yo creo que es importante a la hora de planificar un entrenamiento tener claro cuál es tu objetivo, porque en el triatlón hay mucha diferencia entre las distintas distancias. Por ejemplo, si nunca has nadado más de ocho largos seguidos en una piscina, decidir hacer una distancia ironman podría ser demasiado complicado, o si tienes buena forma nadando, corriendo y en bici, plantearte un supersprint podría no motivarte lo suficiente. El objetivo tiene que ser conseguible y que no nos desmotive a la primera de cambio. Ten en cuenta que son tres disciplinas, así que valora tu nivel en las tres. Y empieza a entrenar. Entrenando serás más consciente de hasta dónde puedes llegar. Aquí también tienes que valorar el tiempo del que dispones para entrenar fuera del trabajo, familia, amigos, descanso y otras aficiones.

Mide tu evolución

Medir tu evolución te ayudará a motivarte. Entrena con pulsómetro, mide tus tiempos, si tienes oportunidad mide cómo va cambiando tu grasa corporal y tu masa muscular. Y no olvides registrarlo para ir viendo los cambios. Pero no te obsesiones. Es normal tener semanas peores y mejores, con más o menos energía, y el cambio suele ser lento.

El material necesario para tu primer triatlón

Como en cualquier deporte, tener el material necesario es fundamental. El triatlón está compuesto de tres deportes, así es que cuenta con que necesitarás un reembolso inicial más o menos grande dependiendo de lo que ya tengas, y además, no es lo mismo tener como objetivo terminar sólo un  triatlón que convertirlo en un estilo de vida. En cualquier caso, consideramos que el material imprescindible es el mono de triatlón, gafas y gorro para nadar, bicicleta de carretera o btt, casco, y unas buenas zapatillas para correr. Si elegimos para competir el verano, no nos hará falta el neopreno.

Puede ayudarte tener un amigo o amiga que tenga más o menos tu mismo nivel para entrenar juntos, apuntarte a un club de triatlón, o tener un entrenador personal que te guíen en tu preparación.

Piensa en positivo

Los primeros días y semanas son fundamentales. El avance puede no ser tan rápido como esperabas, estarás cansado todo el tiempo y con agujetas en sitios que no imaginabas. Organizar tu rutina para un entrenamiento de este estilo, en el que algunos días tendrás que doblar entrenos, puede ser complicado al principio. Para no desmotivarte,  piensa a menudo en tus objetivos, y sigue entrenando hasta que lo conviertas en un hábito. Valora cada avance, aunque sea pequeño, mídelo, apúntalo. Sobre todo al principio, no esperes que “te apetezca” entrenar todo lo que te toca, hazlo aunque no te apetezca, que todo llegará. Y lo que es más importante, compárate sólo contigo mismo.

Date tiempo para probar tu nueva rutina, pero hazlo bien, dándolo todo. Es muy difícil valorar tus avances si sólo entrenas a medias, cuando te apetece o cuando no hace ni frío ni calor. Si te comprometes al máximo con tu objetivo, no sólo avanzarás más rápido, si no que disfrutarás mucho más.

Disfruta

Tus objetivos son los que son, puedes comentar los tuyos más abajo, pero recuerda que el objetivo último es disfrutar. Disfrutar aprendiendo, retándote, avanzando, mejorando.


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