El deporte es hábito. Y además los deportistas somos tíos de costumbre, a quienes por naturaleza nos cuesta cambiar las cosas (bueno, salvo cuando se trata de comprar material nuevo, ahí da igual, si hay que invertir doscientos pavos en unas zapatillas de ciclismo nuevas, se hace). Sin embargo, y ya hablando en serio, habría cosas en nuestras rutinas que tendríamos que cambiar. Al fin y al cabo ya lo dijo Bernard Shaw: “el progreso es imposible sin el cambio, y aquellos que no cambien su visión de las cosas no podrán cambiar nada”. Toma cita histórica.

Pero claro, cambiar es difícil y requiere que salgamos de nuestra zona de confort y de los hábitos que hemos desarrollado a lo largo de años de entrenamiento. Ahí van 5 maneras de empezar a cambiar nuestros hábitos.

Pasa más tiempo con la gente correcta

Por desgracia tenemos mucha gente a nuestro alrededor que se queja, que protesta por todo, que no disfruta de los entrenamientos y siempre tiene una visión negativa: cada vez entrenamos peor, vaya ritmos de mierda, es que con este tiempo no hay quien salga a entrenar… Son frases habituales en este tipo de gente.

Pues bien, huye de ellos. El camino al éxito pasa por mantener una actitud positiva ante la vida y el entrenamiento y de su lado sólo vas a imbuirte de su mentalidad negativa.

Foto: Flickr // Tots Som Sport

Foto: Flickr // Tots Som Sport

Sé honesto contigo mismo

Dedica tiempo a pensar y sé honesto sobre qué tipo de triatleta estás siendo, y qué quieres alcanzar con tus habilidades y tu talento. Una vez que, siendo sincero, tengas claro en qué punto estás, podrás desarrollar tus fortalezas y las posibilidades de mejora.

Todo esto que parece así muy de Paulo Coelho es bastante más sencillo: se trata simplemente de asumir cuál es nuestra disponibilidad de tiempo para entrenar, nuestros ritmos actuales en las tres disciplinas, nuestra edad, nuestro material… Para saber hasta donde podemos llegar. ¿Hacemos trece horas en ironman? Tenemos un amplio abanico de mejora, sin duda. ¿Podemos hacer diez horas? Sí, pero hay que tener en cuenta que tendrían que darse muchos condicionantes para conseguirlo, como por ejemplo de cuántas horas disponemos para entrenar.

Pues bien, piensa en todo eso, y si ves posible un reto, a por él. Pero calibra bien.

Foto: Flickr // Tots Som Sport

Foto: Flickr // Tots Som Sport

Estate dispuesto a forjar tu propio camino

En la línea de lo anterior, está muy bien tener ídolos, ya sean triatletas élite, ya sean incluso compañeros de club o de entrenamiento. Pero en el fondo la motivación y el esfuerzo tiene que venir de uno mismo. Si quieres, compárate con gente que tengas alrededor, en cuanto a ritmos, técnica, kilómetros recorridos a lo largo de la semana, pero trata de encontrar tu propio camino para poder centrarte en lograr tus éxitos.

Valora tus errores tanto como tus éxitos

Vivimos en una sociedad que penaliza el fracaso. Y me vais a perdonar, pero yo soy de la opinión de que de todo error se puede extraer algo positivo. Hay una frase de estas de motivación circulando por ahí que viene a decir algo parecido a “a veces se gana, a veces se aprende“. Y tiene toda la razón del mundo.

Foto: Flickr // Tots Som Sport

Foto: Flickr // Tots Som Sport

Empieza a verte más capaz de lo que te crees

Si bien hace un momento decíamos que teníamos que ser honestos con nosotros mismos, de igual manera digo que es cierto que siempre podemos dar un poco más de lo que damos. Pero claro, es salir de nuestra zona de confort, y como indicaba en los primeros párrafos, cuesta.

Pero es posible. Así que haz el ejercicio de visualizarte yendo un poco más rápido en la siguiente serie, fuerza un poco más la máquina. Aunque duela, lograrás mejorar.