Ayer volví a entrenar en serio tras muchísimo tiempo. Y cuando digo muchísimo tiempo, son perfectamente cuatro meses. Vamos, que me he dejado como un bendito, con lo que ésto supone: perder fuerza, perder rapidez y perder masa muscular y engordar lo suficiente como para no entrar en los tejanos.

Total, que ayer, en plena serie de 2’5 kilómetros a tope para buscar mi FCMax y saber por dónde tiene que empezar a meter mano mi señor entrenador, me di cuenta de todo lo que echaba de menos esto. Siete cosas a las que antes estaba acostumbrado, y espero volver a acostumbrarme pronto.

La sensación de sangre en la garganta

Una serie de velocidad, sea nadando, sea en bici o sea corriendo, tiene que acabar con esa sensación de sangre en el paladar, todo el cuerpo ardiendo, la respiración costosa, jadeando, sudando como un cochino y con un terrible dolor de piernas. Lo que tiene ponerte durante un corto espacio de tiempo a tope, al máximo, a lo que dé.

El olor a cloro

Nadar es lo que tiene, que aunque te duches, te pasas la vida oliendo a cloro. Si vas por la mañana, después no te arrancas el olor hasta bien entrada la tarde, y si eres de los que nadan por la noche… tus sábanas te van a poner a parir.

Ver amanecer la ciudad mientras haces deporte

Uno de los mayores placeres de hacer triatlón es lo de doblar entrenamientos, lo que obliga básicamente o a entrenar antes de ir trabajar, o muy muy tarde, de noche, con otra sesión en medio de la jornada. En mi caso soy de los que entrenaban por la mañana, antes de empezar a currar, a las seis y cuarto. Y chavalada: ver amanecer mientras lo estás dando todo es un auténtica maravilla.

Las charlas en bici con la grupeta donde solucionas el mundo

Dejas de hacer deporte, y dejas de coincidir con los ciclistas con los que te tirabas tres horas hablando de todo: tiempos, frecuencias máximas, fútbol, política, legislación ciclista, recuerdos de competiciones…

Subir tus tracks al Strava

Ahora que no solo se compite con nuestra grupeta, si no con gente de todo el mundo, uno de los placeres triatletas es actualizar strava, ver la información de nuestras carreras, y ver si hemos avanzado puestos en los segmentos. Pero si no entrenas… no hay strava