Ser triatleta es duro, lo sabemos. Hay que estar a millones de cosas para que todo termine yendo más o menos como teníamos previsto. Pero una cosa tenemos clara: hay cosas que no se pueden hacer. Como las hagas, todo el entrenamiento se va a la mierda. ¿Quieres saber cuáles son?

Entrenar de más

Hay días en los que, por ejemplo corriendo, nos encontramos cómodos. Más si es la tirada del fin de semana y vas haciendo kilómetros tranquilamente, pim pam, sin dar sustos a la patata. Y llegados al final del entrenamiento, te ves con ganas y con cuerpo y te dices: bah, coño, otros cinco kilometrines, que no es nada, y te metes pal cuerpo tu media hora de más.

Y aunque creas que no, todo suma. Y si tu santo señor entrenador te había dicho una sesión en concreto, esa es la sesión. Ni más ni menos.

Esto también sirve para cuando tenemos un día de descanso, estamos en casa más aburridos que un mitin electoral del Partido Animalista, y decidimos salir a trotar un rato. Como el que va a por el pan. Aunque no seas consciente, tus piernas terminan notándolo.

Pensar que, pese a no hacer el entrenamiento entero, ya sirve

A mí me ocurre muchísimas veces en la piscina. Imagina que tienes 3.200 metros con series variadas. Pues vas por los 2.400, aburrido ya de dar volteos en el borde la piscina como si fueses un hámster, y dices “joder, si voy bien, ¿para qué voy a hacer el resto? Casi que ya, que me voy a casa y punto pelota”. Y con la tontería dejas 800 metros por hacer. Un veinticinco por ciento.

Pues no. No se hace.

La comida basura

La excusa de que como somos triatletas podemos comer de todo está bien para un día, pero comer mal de manera habitual es una gran putada para nuestro entrenamiento, porque tiramos por la borda el esfuerzo y la posterior recuperación: no le damos el combustible necesario, y a la postre se termina notando…

Pasar de la fatiga

¿Que nos vemos fatigados? Da igual, ¿verdad? Pues no, no da igual. El sobreentrenamiento termina mandando al garete nuestras ilusiones de partir la pana en competición. Así que si te notas más cansado de lo normal, o estás en las mismas pulsaciones de siempre, pero a ritmos más bajos… baja el pistón antes de que sea tarde.

Centrarse en batir el récord del kilómetro más rápido

El triatlón es un deporte de resistencia, así que si nos ponemos a darlo absolutamente todo en nuestra primera serie de 1.000 metros, el resto del entrenamiento se irá al garete. Si por ejemplo tienes que hacer series de mil en la pista, ve de menos a mas. Cuando estés ya llegando al final del entrenamiento, sí, da todo si quieres. El ácido láctico hará que tampoco vayas a ritmos de Usain Bolt… 😉