Nos pasamos el año entrenando en piscina. Principalmente en piscina de 25 metros, haciendo largos como roedores dentro de su molinillo, y luego llegamos a las pruebas de triatlón y las condiciones son completamente diferentes. En el mar el ambiente no es controlado, apenas hay visibilidad, no puedes controlar la distancia como querrías, ni incluso el trazado que tomas, y aparte tienes que soportar el tráfico, los golpes y las ansias del resto de los corredores. Además, la temperatura del agua en competición tampoco es un factor que podamos controlar.

Vamos, que el segmento de natación es un brindis al sol, ¿no?

Pues no, queridos, estas cosas, como absolutamente todo en triatlón, se puede -y se debe- entrenar, que cuantas menos sorpresas tengamos, pues mucho mejor

Calentamiento y control visual de la prueba

Muchas veces llegamos a la orilla, nos embutimos en el neopreno, probamos el agua, y que sea lo que dios quiera. Con un poco de suerte habremos mirado la web de los organizadores y sabremos -más o menos- dónde están las boyas, los giros y gracias. Pues no, esto no debería ser así. El calentamiento en el segmento de natación es vitan, y no solo de brazos, estiramiento de piernas buscando espabilar el cuerpo y empezar a coger pulsaciones. Hay que meterse en el agua, entrar y salir tres veces, colocarse bien el neopreno para que no nos genere pliegues incómodos, y, sobre todo, hay que acostumbrarse a la temperatura del agua y minimizar las posibles ansiedades que tenemos previas al inicio de la competición. Así nos evitaremos sensación de ahogo y falta de aire.

Aparte, hay que visualizar el recorrido. No vale, como comentaba hace un momento, mirar la web de los organizadores. Hay que ponerse en la orilla del agua, y buscar las boyas, calcular la dirección a seguir y si se puede, tomar referencias visuales más allá de las que suponen las boyas. Porque muchas veces, con el ajetreo de la natación con tráfico, las perdemos y terminamos dando brazadas a lo loco. Y si es posible enterarse con antelación de si hay corrientes y cómo de fuerte va a ser el oleaje… pues perfecto, eso que llevaremos ganado.

Dónde colocarse

Está claro que el dónde nos pongamos no va a hacer que luchemos con Víctor del Corral o Marcel Zamora por la primera posición. No. Pero sí puede ser culpable de que perdamos un tiempo precioso.

Relacionado: Dónde colocarse en la salida de un triatlón

 Como triatletas, hemos de ser conscientes de dónde nos tenemos que poner en función de nuestras condiciones. Si somos unos excelentes nadadores, perfecto que nos ubiquemos en cabeza, pero a partir de ahí, el medio del pelotón es nuestro sitio si somos triatletas acostumbrados a llevarnos patadas; y si somos nobeles, habrá que irnos al fondo del pelotón.

Otro tema es evitar las corrientes y todo el efecto “lavadora” que se va a generar en cuanto den el pistoletazo de salida: triatletas subiéndose encima de otros, demasiada espuma, demasiadas patadas… A veces es mejor renunciar a treinta segundos en el tramo de natación, para recuperarlos después en la bici y la carrera a pie. ¿El truco? Empezar en el exterior de la línea de salida, en el lado opuesto de donde se respira.

Avistamiento

En el segmento de natación (bueno, como en el resto), hay que tratar de economizar esfuerzos. Aparte de la técnica, está el hecho de nadar lo más recto posible. Así que cada cierto tiempo hay que revisar el camino que estamos trazando. Si la climatología o el tamaño de las boyas no nos permite divisarlas con comodidad, habrá que tomar otras referencias: un pelotón de nadadores delante nuestro, un edificio o un cartel en la costa. Lo mejor, cada cinco brazadas, hacer una hacia delante.

Y esto, sin duda, hay que entrenarlo durante todo el año en la piscina.

Nado constante

Nada de cambios de ritmo o de parones en natación. Incluso si llegas a una boya y hay que girar, es preferible que tomes un poco de distancia para evitar tener que parar en seco y dejar pasar a gente. Manteniendo el ritmo constante reducirás fatiga y evitarás el esfuerzo que supone rearmar y ajustar la frecuencia de brazada.

Drafting

El drafting puede ser una gran ventaja a lo largo de la natación. Concretamente, el nadar a pies de otro triatleta supone ahorrar hasta un 38% de fuerzas: mismo ritmo, menos desgaste de energías. La regla general es posicionarse detrás de los pies de otro nadador cuando la visibilidad es buena. Cuando ésta es baja, la mejor posición es a un lado, a la altura de su cadera.