El italiano Andrea Tafi ganó en 1999 la Paris Roubaix. Por entonces tenía 32 años. Casi veinte después, el que fuera uno de los hombres grandes de Mapei, con además un Flandes y un Lombardía a sus espaldas, quiere volver a correr la prueba y hacerlo como profesional. “Corro unos 19.000 kilómetros al año y peso entre 79 y 80 kilos. El maillot de campeón de Italia aún me queda bien“, ha reconocido en una de sus últimas entrevistas.

De hecho, tan confiado está de sus posibilidades de tomar parte en la salida, que ya está en contactos con varios equipos, tanto de UCI Pro Tour como de Continental, para poder formar parte de su plantilla. “No necesito hacer toda la temporada, mi objetivo solo es participar en la Paris Roubaix“. Para conseguirlo, ya ha solicitado a la UCI que le incluya en el programa antidopaje, requisito indispensable para poder inscribirse en cualquier prueba del calendario.

No es el primer caso de ciclista que quiere retomar su actividad aunque solo sea para una prueba. Hace dos temporadas vivimos el caso de Daan Olivier, que tras colgar la bicicleta para centrarse en los estudios, volvió en 2017 de la mano de LottoNL-Jumbo. Aunque claro, en su caso hablamos de un deportista de 25 años.