En cuanto al entrenamiento hemos de saber que hay muchas cosas que pueden y deben ser constantes durante todo el año. Pero ahora entrados en la temporada baja, es hora de hacer cambios sutiles pero claves en nuestro plan semanal para garantizar que los siguientes meses se llenen de buenos trabajos de técnica, resistencia y preparación de cara a la nueva campaña.

Pero antes de hacer algo demasiado drástico, recuerda, todavía es temprano, así que no te esfuerces demasiado pronto. Es muy fácil entrar en pánico en esta época del año. Lo que debes hacer es concentrarte en los siguientes seis «buenos hábitos» de un entrenamiento altamente efectivo y comenzar a alinear su entrenamiento con sus objetivos. Debes avanzar con algunos de tus hábitos más arraigados y, al mismo tiempo, introducir algunos nuevos. Lo que esto significa es agregar una o dos sesiones extra a la semana o ajustar otras hasta que funcionen mejor.
Así que utiliza estos consejos para inspirarte y motivarte a hacer las cosas que has estado posponiendo. Enciende tu ruta favorita que siempre has querido llevar a cabo, pero nunca has tenido la oportunidad de hacerlo. Bueno, ahora es el momento. ¡Aprovecha el día!

Hábito 1: La relación 3:1

Nuestro cuerpo, en lo que concierne a las adaptaciones, es cíclico y trabaja en bloques de aproximadamente cuatro semanas. Por lo tanto, si planificas tu preparación en consecuencia, creando ‘bloques’ de entrenamiento consistentes y ‘tiempos de inactividad’ de adaptación en tu plan de capacitación, casi seguro obtendrás lo mejor de ti.

Este plan 3: 1 te hace pensar en el futuro y te aseguras adaptarte reduciendo el volumen en la cuarta semana. En la semana de recuperación, usa el tiempo extra que ganas al entrenar para el trabajo corporal, administrate y ve a amigos y familiares.

Hábito 2: Conócete a ti mismo

Siéntate con el diario de entrenamiento del año pasado e identifica lo que era bueno, lo que no era tan bueno y lo que era un desastre absoluto. Luego descubre cómo no volverás a cometer esos mismos errores: la parte más difícil del entrenamiento puede ser romper hábitos antiguos o crear otros nuevos.

Si no llevas un diario de entrenamiento, comienza uno. Y no nos referimos a que tengas trackeados tus entrenamientos en Strava o Training Peaks, nos referimos a que en un cuaderno escribas, aparte de las rutinas llevadas a cabo, incorpores sensaciones y pensamientos. Toda esa información puede ser muy valiosa cuando, después de la carrera, intentas comprender por qué las cosas han ido bien o han ido mal. Y se honesto, cada pequeña modificación de la verdad equivale a tiempo perdido para la competencia. La honestidad puede proporcionar grandes ganancias por muy poco gasto.

Hábito 3: Comparte el entrenamiento

En muchas ocasiones hemos dicho que entrenar en solitario tiene sus ventajas, pero entrenar en grupo también las tiene, aunque hay que saber controlar y saber qué entrenamiento se está llevando a cabo: El trabajo de velocidad para algunos es el ritmo de resistencia para otros.

Habiendo dicho eso, mezclar diversión en sesiones grupales y mini carreras ocasionales puede hacer que el invierno y la primavera sean más agradables.

Hábito 4: Utiliza la bici de carretera

Sería tonto no usar su bicicleta de carretera en invierno, así que móntala en el rodillo, ponte en la posición aerodinámica y trabaja esos músculos de carrera. También es la oportunidad perfecta para realizar ajustes en tu bicicleta y la posición. Es el momento de pulir defectos.

Hábito 5: Haz triatlones semanales

Que no entre el pánico. Nos referimos a mezclar algunas sesiones en imitar un triatlón. Por ejemplo, natación en piscina, bicicleta de gimnasio, carrera de cinta. Hacer una sesión interesante y variada, y mantienen las cosas eficientes en el tiempo justo. Recuerda, no hay necesidad de correr o convertirlo en una sesión muy dura.

Demasiados atletas ven el tri con una mentalidad de deporte único, y luego se ponen nerviosos el día de la carrera. Hacer estos mini tris mantendrá esas fibras de triatleta contraídas.

Hábito 6: Comprueba los niveles de energía

Ya sea que consumas más energía de la que necesitas y aumentes de peso, o que posiblemente carezcas de la nutrición correcta para ayudar a recuperarte adecuadamente, debes pensar en la energía. Porque lamentablemente, los niveles de energía no se equilibran solo a medida que trabajas, entrenas y compites. Una cosa es básica: alinear los hábitos alimenticios a tus objetivos de carrera. En unos caso por exceso -y más en las fechas que vienen- y otros por defecto, habrá que hacer cambios para tener las reservas en el punto idóneo.

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