Para muchos de nosotros medirse o pesarse en la báscula es de esos momentos tensos. A nadie le gusta ver el resultado de haberse saltado a la torera el plan que un nutricionista se ha esmerado en ponerte en función de tus objetivos. Pero hay que estar preparados para ese momento y afrontarlo de la mejor forma posible. Aunque el peso corporal es algo que influye en nuestro estado físico y salud general, no dice todo sobre nosotros. Es solo un indicador más al que hay que atender, pero no hay verdades máximas a las que se pueda llegar después de su resultado.

 

Al pesarse, los resultados pueden variar en función de muchos condicionantes que tenemos que tener en cuenta. Aquí te indicamos 6 consejos para medirse bien en la báscula:

 

Utiliza siempre la misma báscula. No todas son igual de precisas y están igualmente calibradas. Si realmente quieres ver una evolución y tener un histórico, es fundamental que utilices el mismo aparato de medida. Que no es tan preciso como debería, da igual, al menos estarás comparando peras con peras y manzanas con manzanas.

Pésate con el mínimo de ropa posible, a ser posible, desnudo. O como en el apartado anterior, siempre en las mismas condiciones para no alterar el resultado y no olvides hacerlo a la misma hora para reproducir que todo es igual.

Pésate en ayunas y después de ir al baño. Aunque es de cajón, no está de más recordar que ir con la vejiga llena o el aparato digestivo sin vaciar, nos va a dar un valor poco real del peso corporal. Si tienes una rutinas matutinas, introduce una más que sea pesarte a la misma hora. El mejor momento del día para pesarse es, sin duda, por la mañana. Durante el resto del día, nuestra actividad junto con la ingesta de líquidos y alimentos hace que afecte al peso corporal.

No te peses después del entrenamiento. Las secuelas del entrenamiento no pasan desapercibidas para nadie, ni tampoco para tu cuerpo, que se ve sometido a una pérdida de líquidos por el sudor. Una vez vuelvas a reponer todos los líquidos perdidos, tu cuerpo volverá al peso inicial. Otra cosa es que lo hagas para comprobar el desgaste al que sometemos muchas veces a nuestro cuerpo, pero nunca es un valor objetivo.

Foto de antes y después de un Ironman, Foto: Stine Sophie Winckel

 

Pésate una vez por semana. Intenta no obsesionarte y pesarte todos los días, con que lo hagas una vez por semana o cada 3 días, será suficiente. Las condiciones de un día a otro pueden variar en función de muchas variables (hidratación, descanso…) que no son reales, por eso lo más fiel es el cambio que se produce de una semana a otra.

Si eres mujer, evita pesarte durante el periodo menstrual. Se trata de un simple tema de retención de líquidos antes, durante y después de la menstruación. Por eso, si puedes evitarlo, hazlo.