Una de las mejores formar de aprender en esta vida es equivocándose. Pero claro, una cosa es la vida y otra el triatlón, que es muy diferente. En la vida uno se puede permitir el lujo de fallar: «el tiempo lo pone todo en su lugar»; anda qué bien. Pero en triatlón el tiempo lo único que pone es un mosqueo monumental sobre nosotros cuando, permitidnos la expresión, la cagamos.

Por eso si podemos evitar errores y los disgustos derivados mucho mejor.

Santander Triathlon Series para aprender de los errores en triatlón

Todos tenemos que empezar alguna vez y, por mucho que leamos, nos tocará equivocarnos. Si estáis pensando en debutar en triatlón la mejor opción la tenéis en el circuito de triatlón popular más grande de nuestro país, que el año pasado reunió a más de 14.000 triatletas. Seguramente no lleguéis a la tercera prueba, que se celebra este fin de semana en Gijón, pero no os preocupéis: Tarragona, Mallorca, Gavá, Sevilla, Getxo y Madrid os esperan esta temporada.

Con modalidades individual, por parejas y relevos y distancias desde supersprint hasta olímpica, las Santander Triathlon Series son una gran opción para dar el salto a este increíble deporte en un ambiente donde podrás sentirte como uno más.

Vamos ahora con 6 errores en triatlón que comentemos a menudo, sobre todo cuando somos novatos. ¿Quieres librarte? Sigue leyendo.

Olvidarse cosas en casa

A algunos todavía les pasa, por años que lleven. Y es que cuando uno empieza a hacer triatlón se da cuenta de que se necesitan menos cosas para pasar diez días en cuba. Zapatillas, cascos, licencia, bidones, geles, portadorsales, vaselina, neopreno, gafas, etc. En fín, ya lo sabéis, una locura. ¿Lo mejor? Un checklist el día de antes.

Llegar justo de tiempo

Error. En la cama se está muy cómodo y hay que ir descansado a competir, sí. Pero las horas previas a un triatlón hay que hacer muchas cosas y tenerlo todo controlado, cosa que se complica si vamos justos de tiempo. Aparcar, recoger el dorsal, entrar a boxes, preparar el material, enfundarse neopreno, calentar, etc. Si encima es la primera vez que vamos a ese triatlón y conocemos la ubicación y distribución…estrés y nervios asegurados. Más vale un café tranquilo mientras hacemos tiempo a la locura de ir justo.

Probar cosas nuevas

La competición no es precisamente el momento más indicado para invertir en I+D+I. Dejemos los pruebas e inventos para otro día. El material, el ritmo, la alimentación, todo debemos de haberlo probado antes. Luego vienen las rozaduras, las heridas, los problemas de estómago, las paradas al baño o las petadas.

Pasarse de tuerca

Hablando de petadas la más típica es la causada por las emociones de la competición. Es importante conocer cuál es nuestro estado de forma y cuáles son nuestros ritmos. Una vez lo tenemos claro lo mejor es mantenernos fieles a ellos y no dejarnos llevar por la exaltación o por los demás como si del amor se tratase.

No entrenar las transiciones

Muchas veces se nos olvida y son otro segmento más. Todo son risas hasta que el día de la competición los que se ríen están detrás de la barrera viendo como tratamos de subirnos a una bicicleta con menos éxito que un bebé al sofá. Y no hablemos de cuando toca quitarse el neopreno: algunos salen en modo Robocop del agua y cuando dicen que abrir el traje se dan cuenta de que la vida puede ser mucho más dura de lo que imaginaban. No lo olvidéis, es importante entrenar todos estos detalles cuando se acerca la competición.

No preocuparse por el recorrido

Luego nos encontramos con cuestas que no esperábamos, con giros difíciles o con el simple hecho de no saber si me quedan dos vueltas o de si voy por el Canal de la Mancha. Otra típica es la de coger la bici en la transición y empezar a mirar para todos lados como si hubiésemos perdido el perro. Globero 2.0, tenedlo claro. Todas las pruebas aportan fotos y documentos con el recorrido, las vueltas, el desnivel; un vistazo rápido para «situarnos» no está demás. Del mismo que situarse en la transición, ver por dónde entrar y salir, las vueltas al circuito, líneas de montaje y desmontaje.