Reconozco que no soy una persona especialmente purista a la hora de emplear términos relacionados con el triatlón. Pero hablando con otros triatletas me doy cuenta que utilizamos unos “vocablos” que son para quedarse muertos si pones un poco de atención. Es una mezcla entre jerga, especialización, dialecto técnico y lenguaje metafórico que ahora entiendo por qué hay gente que no nos traga a los triatletas. Si quieres dejar fuera de conversación a alguien a quien no tengas especial aprecio, lo mejor es soltarte alguna de estas palabras que estoy segura que utilizas a diario, eso, o ponerte a hablar de cuáles son los mejores cascos de bicicleta. Apasionante.

Atención al párrafo que me voy a marcar: “este sábado, antes del entreno interválico del domingo, tengo que hacer ingesta de carbohidratos para dejar los depósitos de glucógeno al máximo”. No estaría mal como frase de examen de Selectividad para que las nuevas generaciones analicen gramaticalmente el mundo del triatlón. Lo que no tengo tan claro es si podrían entender el verdadero sentido de lo que queremos hacer el sábado. Esta misma frase la coge alguien y la traduce al mundo real y vendría a decir algo así como “este sábado me voy a poner de macarrones hasta las trancas para la paliza que me voy a meter el domingo”. ¿Es o no es la traducción al castellano de Cervantes?

Vamos a enumerar alguna de las palabras que utilizamos habitualmente, voy a citar solo 6 por no aburrir al personal. No estaría mal ir haciendo un diccionario en Planeta Triatlón de la A a la Z para que los recién llegados sepan de qué hablamos a veces.

Carrera a pie

Aquí no se sale a correr, eso es para runners y globeros. Al triatleta el día que le toca correr, realmente le toca carrera a pie. Y yo me pregunto… ¿cómo se puede correr si no es a pie? Pues por más que le doy vueltas, no le veo el sentido. Cuando yo salgo a entrenar no digo “me voy pronto, que hoy me toca carrera a pie”. Sin embargo, en los plannings de entrenamiento figura el término “carrera a pie”. Sea como fuere, atentos todos los que quieran marcar distancias entre runners y triatletas. Ellos solo corren, nosotros hacemos carrera a pie.

Carbohidratos

Muy ligado a nuestra adicción por acudir a todo tipo de especialista como el nutricionista, está nuestro enorme conocimiento sobre los alimentos. Lo sabemos todo en la teoría, pero en la práctica más de uno acaba poniéndose tibio a donuts y hamburguesas los fines de semana después de esas tiradas largas de carrera a pie. Todos hemos pasado antes o después por algún momento de nuestra vida en la que nos hemos inflado a pasta y arroz antes de una competición pensando que aquello era el maná. A nosotros lo que nos interesa son los hidratos de carbono complejos, los que se absorben de forma progresiva y lenta y nos sirven para resistir nuestras palizas diarias. Y aquí es donde encontramos cereales, arroz, pasta, patatas, pan y legumbres, es decir, carbohidratos.

Foto: Flickr // Thomas Becker

Foto: Flickr // Thomas Becker

Tirada larga

La traducción es muy fácil. Es un sinónimo de palizón de los buenos. Esto equivale al día que te toca el rodaje de 30 kms cuando estás preparando el maratón y no quieres llamarle por su nombre. Luego puede haber matices, cuando preguntas en tu grupo eso de ¿alguien se apunta a una tirada larga el domingo? Hay que especificar bien, porque lo que para uno es una tirada larga, a lo mejor para un ultraman es calentar. En este deporte, como en todos, hay grados, pero una tirada larga para que te vayas mentalizando es una carrera a pie en la que vas a tener que tirar de reservas de carbohidratos hasta las trancas.

Suplementación

Para algunos la suplementación pasa por saber qué gaitas vas a comer durante las pruebas de resistencia, qué barritas te vienen mejor, qué marca de geles o qué isotónico te es más agradable al paladar cuando estás fundido. Para otros puede ser simplemente elegir qué complejo vitamínico le funciona mejor cuando llega a periodos de mucha carga e intensidad de entrenamientos. Y para otros puede tratarse de suplementos de rendimiento muscular: BCAA, glutamina, creatina, beta-alanina, etc.

Entrenamiento polarizado

Con esta expresión sí que puedes dejar fuera de juego a más de uno. Aquí ya no vale saber quién es Gómez Noya o Mario Mola, aquí hay que haber leído un poco. Alguno pensará incluso que es un entrenamiento con un pulsómetro de Polar, pero entonces… tendrá que haber entrenamiento garminizado, ¿no?  Vamos mal encaminados, “keeping hard training hard and easy training easy”. Es decir, esos entrenos en los que se nos sale el corazón cuando trabajamos poco volumen a muy alta intensidad y, sin embargo, metemos más carga de volumen de entrenamiento a baja intensidad. Y este nuevo vocablo se lo debemos al gran Stephen Seiler, que seguro que pensó en todos nosotros a la hora de crear este tipo de entreno.

Foto: Flickr // Tri Finish Münster

Foto: Flickr // Tri Finish Münster

Acoplarse

Este verbo que utilizamos muchas veces cuando alguien se nos “acopla”, ahora pasa a tener un sentido aerodinámico. Acoplarse a tu bici es lo más grande del mundo, sobre todo si dispones de una bicicleta aerodinámica de esas de quitar el hipo. Es una simbiosis perfecta máquina-triatleta que solo el que haya probado alguna vez esta sensación saben de qué hablo. Es como cuando metes la marcha más larga del coche y ves que entras en estado de flow: mente y piernas sincronizadas en una perfecta sincronización. Música celestial, como un diapasón.