El próximo 28 de mayo llega una nueva edición del Bilbao Triathlon, la sexta concretamente. Sí, lo sabemos: aquí ya hemos hablado varias veces, el que suscribe disputó en 2015 y nos gusta más que comer con las manos. Porque es un half que mola, y que encima este año incorpora también la distancia olímpica. Y aunque nos consta que van con un ritmo de venta de dorsales contundente, hoy os venimos con seis razones de peso para que aquellos que estéis dudando si inscribiros o no, terminéis de decidiros: el Bilbao Triathlon hay que hacerlo sí o sí. Y punto pelota.

La distancia: o Half u Olímpico

Este año no hay excusa porque no nos hayamos lanzado a la media distancia, porque Bilbao Triathlon incorpora la reina de las pruebas de triatlón, la distancia Olímpica. ¿Que 1,9kms nadando, 95 kilómetros de ciclismo y una media maratón te parecen mucho? No te preocupes: 1,5kms por la ría del Nervión, 40 kilómetros de bici y diez corriendo y ya tienes tu medalla de finisher, y toda la tarde del sábado para poder disfrutar viendo a los animalicos del half. Y por 55 euros. ¿Qué más quieres?

El Vivero

Vayamos a lo importante: El Vivero es un puerto en el que te vas a decir aquello tan típico en triatlón de “quién carajos me mandaría” mientras subes en plato pequeño y piñón grande, dando golpes de riñón tratando de alcanzar la cima. Es un puerto precioso que sirve de acceso al Monte Gaguren y que para cualquier ciclista que se precie es un suplicio interesante: Cuatro kilómetros y medio con una riquísima rampa al principio del mismo que alcanza el 14% de desnively una pendiente media del 8%. En la prueba de distancia olímpica se subirá un vez. En la distancia half, dos.

Nadar en la ría del Nervión

Ya lo cantaban Siniestro Total hace casi dos décadas: “la ria hace una interrogación y se acaba nublando la visión”. Quizás hace unos años meterse en el Nervión a nadar era considerado deporte de riesgo, pero ahora es toda una experiencia de disfrute para todo triatleta: una ría amplia, que te evita las típicas patadas desagradables, en la que esperar la salida acodado en el lateral es bien sencillo, y que según la corriente que haya, te puede hacer marcar una magnífica marca en el segmento de natación.

El bueno de Pablo Docal le dedicó un artículo supercompleto al segmento de natación del Bilbao Triathlon. Si quieres terminar de convencerte, no dudes en echarle un buen vistazo.

La animación en el sector de carrera a pie

Ya conocemos de la afición de la gente por animar en las pruebas disputadas en el País Vasco, pero nunca nos cansaremos de alabarlo: Terminas de bajar El Vivero, estás deslomado pero te queda por delante lo mejor. Aún restan 21kms -o diez, depende de la distancia escogida- para llegar a meta pero tranquilo que no te van a mandar a correr al quinto pino y sin nadie animando: vas a correr por la artería principal de la ciudad y con centenares de aficionados agolpados en los laterales apoyándote, ya seas Andrew Starykowitz disputándole a Gustavo Rodríguez el primer puesto, ya vayas de los treinta últimos: te van a aplaudir igual. Y lo digo por experiencia.

Y queráis o no, ver gente con carteles, carracas o simplemente dando palmas y repartiendo palabras de ánimo, cuando estás que no puedes con el culo, es un apoyo impagable. ¿En cuántos triatlones pasa así? Pocos, ya sabéis.

Bilbao Triathlon

Foto: Noe Mediavilla

Pasar un fin de semana en Bilbao

Seamos serios: lo de disputar pruebas de triatlón fuera de casa es una excusa magnífica para llevarnos a la familia de vacaciones un fin de semana. Y tener 48 horas para ver el Guggenheim, el nuevo San Mamés, el barrio de Las Siete Calles, el edificio de Iberdrola o la Alhondiga, oye, es un acicate para ir al Bilbao Triathlon. Y piensa en tus acompañantes: mientras tú estás pasándolo teta disputando la prueba, ellos no están aburridos viendo pasar las horas en medio de la nada: están en una de las ciudades más bonitas de la península.

Y si queréis hablamos de la gastronomía, que ciscarte un triatlón de este calibre da, cuando menos, un poquito de hambre. ¿Alguna duda de cómo se come en Bilbao? ¿Alguna duda de cómo os vais a poner en la cena de después de terminar, con vuestra medalla de finisher colgando en el pecho? Como el kiko, ya os lo digo yo.

Los fotógrafos

El año pasado una de las cosas que más me sorporendió del Bilbao Triathlon era el gran número de fotógrafos que había captando instantáneas de la prueba. Fue volver a Valladolid al día siguiente, ponerme a buscar en Facebook, y sorprenderme con los magníficos álbumes que habían publicado gente como Ander Ginea (antes llamado Basajaoun Photograpy), la genial Nuria GD, Noe Mediavilla o Yolan de Sope. Si lo que estás buscando es un triatlón en el que te hagan un book con tus mejores poses trialetas y sin que te cueste un duro, Bilbao Triathlon es tu prueba. Sin duda.