Termina el verano, entramos de lleno en una época del año en la que queremos mejorar, aprender. Nos encontramos, por una parte emocionados con querer partir la pana el próximo año en el agua, pero a la vez, un poco desalentados porque la mejora no acaba de llegar.  Después de un breve descanso veraniego que siempre es bienvenido, estamos preparados para volver con ganas a los entrenamientos y a la bendita rutina. Pizarra en blanco en la piscina y dispuestos a meter metros de calidad y trabajo aeróbico. En definitiva, sentar las bases para nuevos objetivos en la temporada 2017-2018.

Aunque no tengamos competiciones a la vista ni objetivos cercanos, es hora de disfrutar entrenando y no venirse abajo. Es el mejor momento del año para empezar de cero e intentar de una vez por todas mirar a la natación cara a cara, es hora de mejorar y convertirse de una vez por todas, señores triatletas, en nadadores.

7 formas de nadar mejor, más rápido y más fuerte

Vamos a repasar siete manera de empezar la nueva temporada con las pilas cargadas:

Pulir técnica

Empezar nueva temporada es sinónimo de retomar el trabajo de técnica y de brazada. Párate a pensar, ¿qué fallos cometes que debes corregir y lo sabes?, ¿Cuánto tiempo llevas dejándolo para más adelante por falta de ganas? Ahora es el momento de empezar a repetir una y otra vez hasta pulir la técnica todo lo que se pueda. Con una buena técnica, cuando los entrenamientos vayan aumentando progresivamente con los meses en distancia e intensidad, tendrás una buena base para seguir mejorando.

Hacer juicio crítico de la temporada anterior

La mejor manera de empezar a trabajar es mirar hacia atrás y ver qué podemos mejorar. Eso sí, deja a un lado aquellos meses de lesiones o enfermedad que pueden eclipsar lo mejor de tu temporada, que seguro que lo hay y es muy bueno. Lo importante es ser objetivo contigo mismo y no autoengañarse. Aprende de todos los contratiempos que han ido surgiendo los últimos meses y aplícate el cuento. Sobre todo, si has salido de una lesión con rehabilitación, o has estado demasiadas veces malo por culpa de no saber cuidarte ni siquiera de ti mismo. Y como seguro que también habrá aspectos positivos, no te olvides de contar con todos ellos para la nueva temporada y construir las nuevas bases sobre esos pilares.

Buscar objetivos a corto plazo

Aunque tus próximos grandes objetivos estén ya apuntando a 2018, es importante ahora, a principio de temporada, cuando los días empiezan a ser más cortos y las noches largas, que tengamos en la cabeza algunas metas a corto plazo. De lo contrario, podemos dispersarnos y no ver mucho sentido a lo que hacemos día a día porque nuestra gran cita está demasiado lejana en el tiempo. Es la mejor forma de mantenerse con la motivación suficiente para un periodo muy largo de entrenamiento como el que nos espera.

Enfrentrarse a nuestras debilidades en el agua

Todos, absolutamente todos, tenemos nuestras pequeñas debilidades y errores que cometemos una y otra vez. Nunca encontramos el momento oportuno para acabar con ellas y ponernos en serio. El principio de temporada es la oportunidad perfecta para coger el toro por los cuernos y conseguir mejorar. Ya sea la patada, el nado submarino, o incluso temas relacionados con la flexibilidad en general, esta época del año es la mejor para ponernos de una vez por todas a trabajar sobre ello. Y, ¿por qué? Pues tan sencillo como porque si sigues arrastrando el mismo error durante los meses de invierno, llegarás igual a 2018. Y no quieres, ¿verdad?

Trabajar ahora para ver los resultados el próximo verano

El otoño y el invierno son los momentos del año donde nos jugamos los resultados del próximo verano. Los hábitos que adoptes (o que arrastres de temporadas anteriores), tu constancia entrenando en piscina, y la técnica que cojas ahora, marcarán el resto del año. Recuerda siempre que trabajamos a largo plazo cuando no le veas sentido a meter tantos metros semanales en el agua. Tu entrenamiento de ahora es el resultado del próximo verano, no lo olvides nunca, y no llegues tarde.

Ironman 70.3 Cascais Portugal natación

Foto: Ironman

Feedback constante con el entrenador

Cuando uno trabaja para mejorar aspectos concretos en la técnica de natación, es fundamental estar muy en contacto con el entrenador. El feedback que tengamos es básico. Un entrenador está ahí para darte un consejo experto que tú no tienes y que te permita mejorar como nadador. Todos sabemos que la imagen que tenemos de nosotros mismos nadando no es precisamente la realidad. No somos objetivos. Por eso, la opinión de un experto en la materia es casi tan importante como mejorar nuestros errores.

Elige el tipo de nadador que quieres ser este año

Con una pizarra en blanco tienes la oportunidad de llegar a ser el nadador que siempre has querido ser. La temporada pasada se ha terminado, punto final. Y a partir de ahora, somos nosotros mismos los que decidimos qué vamos a hacer la próxima vez que nos metamos en el agua. ¿Salir entre los mejores del agua? ¿No tirar nunca la toalla por difícil que nos parezca?

fernando alarza natación entrenador

Foto: Facebook // Omar González

Fuente: swimswam