A estas alturas supongo que todos hemos visto el Informe Robinson que #o emitió el miércoles con Javier Gómez Noya como protagonista (de hecho a fecha de hoy el vídeo de youtube lleva 63.000 visualizaciones). El mejor triatleta de todos los tiempos hablaba con sinceridad de su pasado, su presente y su futuro y contaba en primera persona partes de su vida que podéis encontrar en su libro A pulso. ¿Pero qué es lo qué más impacta del Informe Robinson?

Ahí van las frases que más nos han gustado, y que más nos emocionan:

Mi hobbie, eso que me gustaba hacer en mi tiempo libre se convirtió en mi profesión y me ocupa todo el día.

Así empiezan los primeros minutos del documental, con Javier Gómez Noya revisando cómo es su día a día, y cómo empezó todo ¿Os lo imagináis? Poder dedicarle las 24 horas del día a eso que te apasiona. Pues eso debe de sentir

Muchas veces me preguntan si no me canso de ganar. Cómo te vas a cansar de ganar, de lo que te cansas es de perder.

Ahí demuestra Javi sus ansias. Y de que aún tenemos Javi para rato.

Yo seguía con mi vida. Mientras me dijeran que no tenía riesgo para mi salud, yo iba a seguir entrenando.

Empiezan los problemas con la cardiopatía. En total, casi cuatro años sin poder competir. ¿Os imagináis lo que hubiera podido ser la carrera de Javi, qué premios acumularía, si desde las altas esferas le hubieran permitido participar en pruebas de triatlón?

No me entraba en la cabeza que alguien quedando octavo del mundial, siendo tan joven y con un margen de progresión tremendo como el que yo tenía, lo fueran a dejar fuera. 

2004. Javier Gómez Noya acaba de ganar el Mundial Sub23 y se encuentra a las puertas de los Juegos Olímpicos. Lamentablemente, se queda sin plaza para Atenas dado que desde la federación deciden que lo mejor es hacer un equipo alrededor de Iván Raña, con Xavi Llobet de gregario en la bicicleta.

Si lloré, si lloré, en varias ocasiones. Me sentí presionado, perseguido, me sentí pues muy infravalorado.

Y desde el Consejo Superior de Deportes, no contentos con dejarle fuera, le vuelven a retirar la licencia para competir.

Esa medalla supuso quitarme un peso de encima, ese gafe que tenía con los juegos. Hice la mejor carrera para la que estaba capacitado en ese momento.

Tras el cuarto puerto de Pekín, Gómez Noya quedó muy dolido. Como dice en su libro, lo que más le dolió es que gente que no tiene ni idea de triatlón, le criticase, cuando había participado en los Juegos con una lesión en el calcáreo. Pero esto es España.

Afortunadamente, la segunda plaza en Londres hizo justicia.

Un show, cruzas la meta y un silencio…

¿El mejor sprint de la historia? Londres 2009… Jonathan Brownlee y él luchando por el Campeonato del Mundo.