La corredora británica Susannah Gill se acaba de imponer en el World Marathon Challenge tras completar siete maratones en siete continentes en siete días. Para ello tuvo que terminar los 295 kms en un tiempo que supone un nuevo récord mundial. Nada más y nada menos que 24 horas, 19 minutos y 9 segundos, quemando un total de hasta 5.000 calorías por día. La corredora de 34 años terminaba la prueba este pasado miércoles por la noche en Miami corriendo en 3:26:24. “Era una locura que quería hacer. Me parecía un reto absolutamente irresistible”, declaraba a la BBC. Hace tan solo diez años, Susannah empezó a correr solo por estar en forma y poder correr el maratón de Londres. Una vez que lo probó, quedó enganchada a las endorfinas y a la sensación que correr distancia le producía. Ahora, esta afición le ha llevado a correr alrededor de todo el mundo. La británica ha tenido tiempo durante estos diez años de terminar un total de 45 maratones, incluyendo 10 maratones de Londres y su mejor marca personal en la distancia es de 2 horas y 58 minutos.

El estadounidense Mike Wardian fue el ganador en la categoría masculina después de terminar el maratón de Miami en 2:53:03 y conseguir un tiempo total de 20:49:30 en las siete pruebas. Susannah Gill fue segunda en el primer maratón que se disputó, el de la Antártida, pero ganó cada uno de los seis maratones restantes. Para conseguir el nuevo récord mundial ha tenido que mantener una media de 3h28 por maratón, rebajando así los 3h55 anteriores.

Los competidores llegaron a Ciudad del Cabo, Sudáfrica, el pasado 29 de enero, antes de viajar a la Antártida para participar en la primera maratón, en la que las temperaturas bajaron hasta los -35ºC. Apenas dos días después, en Perth, Australia Occidental – y después de haber corrido una maratón en Ciudad del Cabo el día anterior – Gill tuvo que luchar corriendo contra las elevadas temperaturas de 35 grados centígrados, lo que significa una diferencia de 70 grados entre un día y otro, una verdadera prueba para el cuerpo.

Susannah Gill

Menos de 200 personas han completado el agotador desafío “777” desde que Sir Ranulph Fiennes logró la hazaña en 2003, en comparación con las más de 4.000 personas que han escalado el Monte Everest desde 1953. Los competidores disfrutan de las vistas de Nova en la Antártida, Ciudad del Cabo, Perth, Dubai, Madrid, Santiago y Miami, volando durante más de 63 horas y atravesando más de 88.500 kilómetros por todo el mundo, lo que resulta básico para recuperar y descansar entre cada prueba.

“Ha sido una semana extraordinaria. Me ha encantado, pero ha sido duro. Aunque ninguno de nosotros ha dormido en una cama durante una semana, y probablemente ninguno hemos dormido más de tres horas seguidas en un asiento de avión, sin embargo ninguno quería irse a la cama porque eso significaría que todo había terminado. En realidad es más divertido estar aquí y animar a otros corredores a llegar a meta y recibir su medalla, que es de lo que se trata.”, decía la ganadora.

Para conseguir este récord mundial Susannah se ha tenido que preparar muy duramente, como es de imaginar. La corredora británica ha llevado una disciplina prusiana de entrenamiento que ha cumplido a rajatabla después de salir de trabajar. Un fin de semana estándar para ella consistía en una carrera de tres horas el sábado y una carrera de cuatro horas el domingo. O una carrera de tres horas el sábado y un maratón el domingo. Un ritmo de entreno que no da para ver ni a familiares ni amigos, solo a centrarse en el objetivo.

Los tiempos totales en las siete pruebas fueron:

  • Antárdida: 3:53:55
  • Ciudad del Cabo: 3:21:32
  • Perth: 3:19:19
  • Dubai: 3:26:26
  • Madrid: 3:11:49
  • Santiago: 3:37:44
  • Miami: 3:26:24