Ya hemos hablado hace unos días de que los triatletas somos unos magníficos amantes, pero también hay que reconocer que tenemos nuestros defectillos. Bastantes, de hecho, si te paras a pensar. Por eso desde Planeta Triatlón os queremos avisar de una serie de cosas que has de valorar de nosotros si estás a punto de tener una cita con uno de nosotros. Que luego no queremos que te pille desprevenido barra desprevenida.

La comida

Con el tema de la comida somos jodidamente insoportables. Imagínate que quedas con alguien que sigue a rajatabla la dieta paleo, o que está en momento de reducción del porcentaje de grasa. Ay, qué drama. Encontrar restaurante para vuestra cita romántica va a ser más complicado que saber qué político valenciano no está imputado en la Operación Taula. Y da gracias si no te viene dado: no, querida, he reservado mesa en tal restaurante, porque resulta que he leído en internet que toda la carne es de caballo y ecológica, y además las verduras son de la zona y en la carta no hay nada que contenta cereales refinados. Mira, que te paso el enlace del tripadvisor… Y da gracias que al día siguiente no tenga competición, porque entonces sí que la cosa está chunga: vas a cenar macarrones sí o sí.

La conversación

Gomez Noya, entrenamientos, distancias que se compiten en triatlón, planificación de la temporada, previsiones de tiempo, cómo reparar un neopreno, qué posibilidades tiene Jan Frodeno de repetir victoria en el Ironman de Kona… De ahí no nos sacas. Y si lo consigues, por ejemplo hablando de política, o de la prensa del corazón, conseguiremos, de alguna manera sutil, volver a llevar la ascua a nuestra sardina.

Así que ya puedes ir empapándote de la más rabiosa actualidad triatleta. Y armarte de paciencia, claro.

Foto: Flickr // Carl Blake

Foto: Flickr // Carl Blake

Los amigos

Si nosotros te ponemos la cabeza como un bombo, imagínate una prole de seis o siete personas en un bar tomando un refrigerio (en un principio pensé en poner “una cerveza”, pero no, esa es otra, acostúmbrate al aquarius) y hablando de lo mismo: de Mario Mola, Gwen Jorgensen y Sebastian Kienle. Y tooooooda la noche.

Porque sí: los triatletas terminamos teniendo amigos triatletas. Y ya sabes que no sales solo con una persona, terminas saliendo también con su entorno…

La ropa

Los triatletas vestimos cómodos: sea un martes por la tarde, sea un viernes por la noche y tengamos una cita. Así que si has quedado con uno y aparece con tejanos y camiseta de asics, junto con un calzado deportivo, no se lo tengas en cuenta. Somos así. Además, es probable que nos gastemos más dinero en ropa deportiva que tú en vestimenta, así que unos dejados no somos: simplemente tenemos otras prioridades…

Foto: Flick // Dirk

Foto: Flick // Dirk

Los fines de semana

Los fines de semana toca tirada larga de bicicleta o competición. Si piensas que vas a estar retozando con un triatleta hasta las doce del mediodía del sábado, y que te va a traer a la cama un café, una rosa y diez donuts… Lamentamos comunicarte que estás en un error. Nosotros a las siete de la mañana estamos en pie, nos hemos puesto la ropa de ciclismo y nos hemos pirado a surcar las carreteras con nuestros amigos.

Y hay que querernos así.

Las vacaciones

Un triatleta planifica sus vacaciones en función de las pruebas a las que vaya a competir, no en función de dónde quieras ir tú. Si hay Ironman de Frankfurt, se va de vacaciones a Frankfurt. Y si en cambio va a participar en un triatlón sprint en Cuenca, y tiene posibilidades de entrar entre los diez primeros de su grupo de edad… A Cuenca que te vas.