¿Os imagináis una salida en bici perfecta? ¿Sin fallos, sin imprevistos? Ahí van unas cuantos errores que cometemos habitualmente y que hay que evitar para que todo salga redondo…

Salir sin dinero o sin repuestos

¡Eeeeeeeeeerror! Hace un día maravilloso, brilla el sol, estás partiendo la pana, llevas 50kms que ni Joaquim Rodriguez en sus mejores etapas… Y entonces llega el desastre. Has salido solo, has pinchado y no llevas ni un duro encima, y tampoco la bolsita con el kit básico de repuestos. Te toca morirte de vergüenza y pedir en algún pueblo o gasolinera que te echen una mano o te dejen llamar a casa para que vengan a buscarte.

Salir sin comida o agua

Más de lo mismo. No te encuentras ninguna fuente por el camino, o llevas pocas barritas energéticas, y termina dándote la pájara de vuelta a casa. Sufres de manera completamente innecesaria, porque hoy por hoy en los bolsillos del maillot entra comida para un regimiento.

No tener el sillín a la altura correcta

Terminar con dolores de espalda o de isquiotibiales por no dedicar una tarde a ajustar biomecánicamente la bicicleta. Por no hablar de la pérdida de eficiencia en el pedaleo que supone no poder aplicar toda la fuerza que pudieras…

No sacar el pedal en las paradas

Que levante la mano el que no se ha caído en un semáforo por no ser lo suficientemente rápido sacando la zapatilla de las calas. Esa caída lenta y tonta, a la par que frustrante, que se da por no echar el pie a tierra en cuanto vemos que vamos a parar. ¡Ay, cuántos sonrojos se pudieran haber evitado!

Frenar mal en las curvas

En las curvas se frena antes de entrar, no cuando ya se está dentro. Y esto parece que nos cuesta asumirlo, porque más de una vez, y de dos, y de tres, terminamos metidos en el otro carril, acojonados por si aparece algún coche de improviso.

Foto: ITU Media

Foto: ITU Media

No revisar el lubricante de la cadena

A la cadena hay que echarle lubricante cada doscientos kilómetros, aproximadamente. Si no lo hacemos, poco a poco iremos notando que la bicicleta se bloquea y que pedalear se torna más difícil. Hasta que un día nos preguntamos a nosotros mismos “¿por qué carajos voy tan lento?” y terminamos dándonos cuenta de que llevamos sin limpiar y lubricar nuestra querida flaca más de seiscientos kilómetros. Bra-vo.

Utilizar mal los cambios o la cadencia

A algunos vernos pedalear es peor que una película de Steven Seagal. O con demasiada frecuencia de pedaleo, lo que dice que llevamos poca carga en los cambios, o vamos completamente bloqueados. ¿Y sabéis cómo se arregla esta mala costumbre? ¡Pues practicando! ¡En la bici hay que ir siempre cómodo!

Llevar calzoncillos debajo del coulotte

No os miréis con cara de sorprendido…¡Que esto yo lo he visto con mis propios ojos!