Aunque apenas la visitéis, en Planeta Trialtón tenemos una sección de material. Siempre decimos “tenemos que testear más cosas”, pero unos por otros, la casa sin barrer. Y tenemos a Jordi Riu, que es un freak de todo lo relacionado con nuevos productos e inventos relacionados con el material. Tendríais que verle. Yo me he prometido que alguna vez conseguiré que Jordi haga un artículo sobre los mejores 5 cordones de zapatillas. Al tiempo.

El tema está en que a los triatletas nos encanta gastarnos dinero. Sea en un pulsómetro barato, sea en un pulsómetro caro, en unos auriculares para la natación… La pregunta que hay que hacerse es: de todas esas cosas que nos vamos comprando a lo largo de nuestra vida como triatletas, ¿realmente necesitamos todo?

Que material no le hace falta a un triatleta

El portabidones trasero

Hay bicis por ahí que parecen cisternas del ejército: portabidones delantero (el típico tiburón), portabidones en el cuadro y luego otro portabidones doble detrás del sillín. ¿Para qué? En primer lugar, en la larga distancia suele haber avituallamientos más que suficientes para que estés bien cubierto a lo largo de la prueba. Además, el más cómodo es el delantero, que no te hace apenas moverte para ingerir líquido.

Como mucho, os aceptamos la explicación de que es el bidón más aerodinámico.

Bote de reparaciones

Todo lo que necesitas para superar un pinchazo, por ejemplo, lo puedes llevar en un bolso del maillot. ¿Para qué tener que llevar un bidón a mayores, ocupando espacio que pierde tu hidratación? Además, no cuesta cincuenta euros como alguno que hemos visto por ahí.

airbag

Un casco con airbag

No vamos a discutir que la seguridad es un básico. Faltaría más. Pero un casco con una zona que se hincha automáticamente de 550 euros… Quizás (solo quizás) es excesivo. Eso, o que los baje el precio y hagan accesibles a todo el mundo.

Las zapatillas barefoot

Hombre, si nos ponemos exquisitos, pues nos ponemos. Pero si vamos a darle al barefoot, poco material necesitamos… ¡Y de añadir calcetines ni hablamos!

La Misfit Shine Swimmer’s Edition

Esta pulsera se conecta por un aparatito a tus gafas de natación, y sincroniza con tu teléfono móvil proporcionándote información sobre cuán lejos has llegado, te envía las notificaciones de tu móvil y te avisa a través de mensajes al oído. Muy moderno todo. ¿Realmente necesitamos algo así? Quiero decir: si nadamos, nadamos, no estamos pendientes del móvil. ¡Ya lo que faltaba! Y la broma son casi ciento veinte euros, eh!

La boomBOTTLE

Parece un bidón, pesa como un bidón, pero realmente es un sistema de música que cabe en el portabidones, emitiendo, a un volumen altísimo, las canciones que tu prefieras. Y mira, no. Ya lo decían nuestros padres: no hay domingo sin sol, ni hortera sin transistor. Ya vale que salgamos en bici como para encima ir dando el espectáculo.

Altavoces portátiles para la bicicleta

Vale. Que no quieres coger el teléfono si te llaman mientras pedaleas. Lo vemos completamente lógico. ¿Pero vas y pones unos altavoces que conecten por bluetooth y te permitan responder a una llamada mientras vas pedaleando? ¿A qué hemos salido con la bici? ¿A marujear?

Un timbre para runners

¿Sabes esa sensación cuando vas corriendo y oyes por detrás a alguien diciendo a grito pelao “espacio, que paso! espacio que paso!” y te hace apartarte como si viniese el AVE de Madrid a Barcelona a toda mecha? Pues ahora imagina que el tío hiciese sonar una campanilla, o un timbre, como quieras llamarlo. Pues existen. Y se venden. Y la gente las compra.