Probablemente muchos de vosotros ya conoceréis a Súper Paco, o lo que es lo mismo, Paco Contreras, un hombre de 80 años natural de Cártama (Málaga) que no conoce lo que es la palabra “postureo” que tanto nos gusta a todos los deportistas hoy en día.  Correo con sombrero de paja, pantalón vaquero y camisa de manga larga y no sabe lo que es la ropa técnica, las barritas enérgitas ni los selfies después de cada machada que hace. “La ropa que llevo me va bien”, comenta sobre su indumentaria típicamente de trabajo en el campo. “La camisa tiene cuatro bolsillos y me abro los botones cuando necesito ir más fresco. El pantalón largo evita que me roce con brozas de las que pinchan”.

Cuando cumplió los 60, le detectaron un nivel de colesterol en sangre preocupante, por lo que tuvo que empezar a pasear a diario y, poco a poco, a hacer algo de deporte hasta empezar a ser conocido en todas las carreras de la provincia malagueña. Para él es algo normal lo que hace, igual que hay mucha gente que por la tarde se va a tomar una cerveza al bar, él sale a correr. “No hago una dieta específica, pero no como carne de cerdo por el colesterol. Eso sí, me gusta la verdura fresca, la fruta, el pescado y el pollo”, apunta. Lo que no prueba, porque dice que no le gusta, es el alcohol. “No voy al bar, no bebo. Solo me he mareado dos veces en mi vida por beber alcohol, y una de ellas fue después de una copa de cava y acabé en el hospital, que no podía ni estar de pie”.

Ha perdido ya la cuenta de las veces que ha participado en pruebas de 101 kilómetros, para él distancias en torno a los 25 kms son pruebas menores que hace al menos una vez a la semana. Pruebas de 101 kms se adaptan perfectamente a su forma de correr porque lo fundamental es seguir tu propio ritmo. Al no haber tiempo de corte, hay mucho tiempo para gestionar tú mismo la prueba, a diferencia de otras carreras de montaña en las que hay que mirar el reloj.

Entrena por las noches una vez por semana 40 kilómetros

Súper Paco suele correr una vez a la semana, unos 40 kilómetros y siempre por la noche, con un móvil a mano por si ocurre alguna emergencia. Trabaja a diario como agricultor en una finca situada a media hora en coche, donde cuida sus olivos. Al estar una media de 15 horas al día de pie tiene la ventaja de la que carece una persona sedentaria. Sus pies no suelen sufrir ni ampollas ni rozaduras. Y cuando acaba una carrera tampoco le duele nada, ya nos gustaría a muchos de nosotros… La mochila que lleva en los 101 no lleva ni barritas, ni geles, ni sales minerales, ni suplementos vitamínicos. Contiene higos, pasas, almendras y un bocadillo de queso con aceite.

Súper Paco suele hacer un tiempo de casi 19 horas en los 101 kms de Ronda. Este año, tal y como ya adelantaba su hijo y fiel seguidor en cada carrera, pasaría de las 20 horas a sus 80 años. El caso es que este hombre que ha desafiado la nueva era con todo lo que conlleva, volvió a tomar la salida el pasado mes de mayo en la mítica prueba organizada por La Legión de Ronda terminando en 23 horas, 9 minutos y 17 segundos.

Una historia que nos vuelve a recordar, sin duda, a Máximo Contreras, un campesino mexicano de 57 años, que el pasado mes de marzo llegaba a la cima del volcán Sierra Negra, a 4.600 metros de altura, con una bici de acero y sin equipación ciclista, consiguiendo el segundo puesto de su categoría.