Llega el buen tiempo, llega el solecito y llegan las ganas de salir en bici como si no hubiera mañana. Somos triatletas y es el momento de lucir palmito. Pero claro, además queremos hacerlo siendo más rápidos que el resto, ser los que mejores arreones pegamos y los que subimos colinas, cuestas y puertos con la mayor facilidad.

¿Es posible?

Sí, por supuesto.

Mejora tu velocidad

En una subida: Haz intervalos de demarrajes. Generarás más vatios de potencia y aprenderás a estar más cómodo en los momentos en los que se exija apretar más. Dos veces por semana, en un entrenamiento, mete diez minutos alegres, en los que no puedas dar conversación a los compañeros de grupeta. En medio, mete otros diez minutos de recuperación y repite.

Dentro del pelotón: Aprende a aprovecharte del drafting. Ir bien colocado dentro de un grupo reduce nuestro esfuerzo en un treinta y tres por ciento. Cuando llegue el momento de darlo todo, notarás las piernas mucho más livianas.

Después de una salida: utiliza el foam roller para relajar las piernes y aliviar la tensión acumulada.

Pedalea más cómodo

En una subida: Distraete. Si mantienes la cabeza en otras cosas (sea pensar en tu entrada en meta en alguna prueba pasada, o en alguna de las que te vienen por delante), o suena música en tu cabeza, subirás mucho más agusto.

En el pelotón: busca un punto dentro del pelotón, sin renunciar al drafting, en el que puedas ver el horizonte fácilmente. Tener margen de maniobra ante lo que nos podamos encontrar en la carretera nos va a librar de muchos sustos.

Después de una salida: Limpia la ropa que hayas usado lo antes posible. Si lo retrasas, la badana terminará estropeándose y haciéndote las salidas posteriores más incómodas.

Sé más inteligente

En una subida: Mantén una cadencia cercana a las 70 rpm todo el tiempo que sea posible. Si llevas un desarrollo duro, estarás generando una fatiga al cuerpo de manera completamente innecesaria.

En el pelotón: Date espacio con respecto al resto de ciclistas para responder rápidamente a un obstáculo, el tráfico o el riesgo de hacer el afilador con otro compañero.

Después de una salida: Duerme. Un estudio de la Universidad de Stanford indica que los deportistas de élite con menos fatiga son capaces de pedalear más rápido al dia siguiente. Nueve horas de sueño serían ideales.