Prepararse para un triatlón supone un compromiso mental, físico y económico para conseguir nuestro objetivo tan deseado. Llega la temporada de pruebas y tienes un estricto plan de entrenamiento, que en algunos casos te requiere doblar por la mañana y por la tarde. Además, el fin de semana toca madrugar y salir pronto con la bici para hacer una tirada larga (varias horas). Al cansancio físico se le une el mental, ya que son meses de entrenamiento.

En estas condiciones no es extraño que nos preguntemos ¿cómo afecta este estilo de vida a nuestras relaciones sexuales y de pareja? A continuación te desvelaré todo lo que siempre has querido saber y no te has atrevido a preguntar sobre estas cuestiones.

Las relaciones sexuales y el rendimiento deportivo

Existe la creencia entre deportistas, entrenadores y el público en general que tener relaciones sexuales puede afectar al rendimiento deportivo. Pero la realidad es que mantener relaciones sexuales no tiene efectos negativos en nuestro rendimiento deportivo. De hecho, no existen diferencias en cuanto a la fuerza ni a la resistencia, ni en las respuestas cardiovasculares, metabólicas, hormonales y psicológicas.

Es más en muchos casos puede resultar beneficioso para nuestro organismo porque estimula la producción de testosterona que puede beneficiar la sesión de entrenamiento, aunque no se recomienda hacerlo justo antes (al menos 3 o 4 horas) de una competición. En este caso sí que podría influenciar nuestro rendimiento.

¿Y si mantenemos relaciones sexuales antes de una competición? Tener relaciones sexuales antes de una prueba no afecta al rendimiento, lo que sí lo hace es que por tener sexo no descansemos o lo acompañemos de una ingesta de drogas o bebidas alcohólicas. Un sueño reparador y un buen descanso son de gran importancia tanto para el rendimiento físico como para la recuperación tras un esfuerzo.

Además, el sexo no consume una gran cantidad de calorías (se queman entre 60 y 300 kcal por hora) por lo que el nivel no es excesivo y no tiene por qué afectarnos en el rendimiento. Y nos brinda una relajación que es muy positiva para el estrés psicológico que se genera antes de una competición.

¿Y cómo afecta a nuestro deseo sexual? Las personas que realizan ejercicio físico suelen mantener más relaciones sexuales, ya que con el ejercicio se segregan sustancias y hormonas en nuestro organismo que aumentan el deseo sexual. ¡Pero cuidado! Porque si nos excedemos en horas e intensidad y sobreentrenamos, el cansancio físico excesivo y la debilidad en generar hará que nuestro deseo sexual salga perjudicado.

Por otra parte, estar en buena forma física hace que nos veamos y sintamos mejor y más a gusto con nosotros mismos y nuestro propio cuerpo. El sentirnos atractivos y deseados hace que aumente nuestra seguridad y confianza, incrementando nuestra motivación (deseo) y satisfacción a la hora de mantener relaciones sexuales.

Asimismo, el ejercicio físico nos ayudará a tener una mayor resistencia, flexibilidad y condición física, con lo que nos permitirá realizar más diversidad de posturas sexuales y tener mayor resistencia.

En resumen, no hay ningún fundamento fisiológico que nos haga pensar que el sexo influya negativamente en el rendimiento deportivo. Lo que sí tiene mayor influencia son los aspectos psicológicos como la estabilidad emocional y la relación de pareja.

Las relaciones de pareja siendo triatleta

No es sencillo compaginar una relación de pareja con una vida deportiva intensa. Supone tener ciertos hábitos que nuestra pareja no siempre va a entender, además de mucha dedicación y tiempo, sacrificando ratos libres para entrenar, incluso fines de semana que es cuando nuestra pareja dispone de más tiempo libre.

Pero no sólo se trata del entrenamiento en sí, sino de las condiciones en las que nos encontramos después de él y la energía que disponemos para realizar otras actividades o descansar en el sofá.

Por eso es mucho más fácil si nuestra pareja también comparte nuestra pasión, ya que entenderá con mayor facilidad que el deporte es nuestra prioridad. Además tendremos a alguien con quien compartir las sesiones de entrenamiento, nuestros esfuerzos y sacrificios y una gran motivación para ir a entrenar.

Pero… ¿qué hacemos si nuestra pareja no es triatleta?

Es importante que nos sentemos a hablar con nuestra pareja para poder encontrar una “solución conjunta” en la que ninguno de los dos se sienta que la situación es muy injusta para él.

En primer lugar, hay que intentar ponerse en la piel de la otra persona y no obligar a escoger. Ni a ti entre el triatlón o tu pareja, ni a tu pareja entre tú y otro estilo de vida u otro tipo de relación de pareja. Tenéis que buscar la manera de que vuestra relación de pareja y vuestro proyecto en común sean compatibles con el triatlón.

En definitiva, tenéis que formar un equipo y convertiros en cómplices, no en enemigos. Aproximar vuestras posiciones hará más fácil que podáis hablar de los entrenos, la repartición de las tareas de casa, las responsabilidades de la vida en común, el tiempo libre en familia y todo aquello que se considere que pueda afectar a vuestra relación.

Contacta con la autora del artículo

maria martinez sexologaMaría Martínez Murillo es psicóloga en Barcelona. Sus especialidades son la terapia sexual y pareja. María ayuda a personas como tú a conseguir una vida sexual placentera y una relación de pareja feliz. Le apasiona acompañar a sus pacientes a conectar con lo mejor de sí mismos y a crear verdaderas transformaciones en sus emociones y sus relaciones sexuales y de pareja. Ésta es la esencia que mejor la define como psicóloga, sexóloga y terapeuta de pareja. Puedes contactarla en Siquia o a través de su web.