Bueno, mi primer artículo para Planeta Triatlón, al cual, a parte de los nervios, me ha dado por sumarle controversia, para empezar a lo grande…muy de mi estilo, muy géminis, ya de entrada me puedo ganar el amor o el odio de mucha gente… Quien se sienta atacado, probablemente me saltará al cuello, y quien se haya propuesto como objetivo en 2016 dejar de beber, igual me agradece el empujoncito. Lo que veo más improbable, es que a estas alturas de mi vida sea yo el que cambie…aunque ojo! hace no tanto (5 años), yo también bebía!

Lo que viene a continuación tampoco pretende ser un “convencealmas” ni “remueveconciencias”, simplemente unos hechos en cuanto a la ingesta de alcohol y sus efectos para/con el deporte. Al igual que buscamos como locos la fórmula secreta para ser el nuevo Jan Frodeno, creo que también viene bien un poco de lectura didáctica sobre el llamado entrenamiento invisible. Así que…vamos a ello!

Alcohol y Proteínas

Son varios estudios los que han demostrado que la ingesta de alcohol afecta al volumen de proteínas. Pese a que no destruye directamente la proteína si que reduce la capacidad de síntesis de la misma (puede llegar a una reducción del 30%), con lo que ese desajuste provoca que el volumen total de proteínas se vea afectado.

Dicha reducción de proteínas, aunque no se conoce bien el porqué, se ha demostrado que afecta más a las fibras de tipo 2 (rápidas), que son precisamente las que más potencial de crecimiento tienen, por lo que el alcohol además de retrasar la recuperación (como se explica más adelante), puede evitar el crecimiento muscular.

Alcohol y Hormonas

Además de influir en la síntesis de las proteínas, el alcohol influye a nivel hormonal en nuestro cuerpo, aumentando la cantidad de Cortisol en el cuerpo, conocida como “hormona del estres”.  Además reduce la cantidad de hormona del crecimiento y hormonas luteinizantes, relacionadas directamente con el desarrollo muscular (y la pérdida de grasa en el caso de la hormona del crecimiento).

Otra hormona afectada  es la Testosterona. Si consumimos una pequeña cantidad de alcohol, los niveles de testosterona aumentan ligeramente, sin embargo, llega un punto en el que, si el alcohol es excesivo, los niveles comienzan a bajar. Si esta costumbre es reiterada en el tiempo, debido a cómo afecta el alcohol en las hormonas luteinizantes, puede afectar a los niveles de testosterona a largo plazo disminuyéndolos.

Alcohol y Deshidratación

Muy relacionado con el punto anterior, el alcohol también afecta a la Argipresina (hormona antidiurética) reduciendo los niveles de la misma. Este bajón afecta directamente a los riñones aumentando la producción de orina. Por eso el alcohol es conocido como un diurético. A parte de esta vía de deshidratación, en muchos casos podemos sumar causas de deshidracación asociadas como el hecho de estar de fiesta bailando, etc, lo cual hacen que se sude, creando más deshidratación, que da sensación de sed, y que se intenta saciar con más alcohol, generando un círculo vicioso…en otras ocasiones la deshidratación puede venir de, por ejemplo, una carrera previa, la cual se celebra con una cerveza (que ya dicho, el alcohol afecta a la capacidad de los musculos de generar ATP)

El efecto de la conocida resaca, es una mezcla de sensaciones de una deshidratación severa a raíz de lo comentado que afecta al funcionamiento de los principales órganos como riñones, cerebro, estómago, etc…éste último además, se ve afectado por la irritación directa del alcohol (etanol) en las paredes del estómago (gastritis), creando sensación de náuseas e incluso vómito.

Alcohol y Calorías

Muchas veces hemos oído eso de “es que el alcohol y los hidratos engordan”. Y lamentablemente es mediocierto. Si analizamos cuantas calorías por gramo tienen los principales macronutrientes, vemos que las grasas se llevan la palma con 9Kcal por gramo, mientras que la proteína y los carbohidratos tienen sólo 4Kcal por gramo (menos de la mitad). Si bien hay que tener muy presente que ni todas las grasas son iguales, ni los carbohidratos y las proteínas se procesan igual, el alcohol está en medio en cuanto a calorías se refiere con 7Kcal por gramo.
Ahora, si encima de tener de por sí, más calorías que los hidratos de carbono y las proteínas, las calorías del alcohol se consideran “calorías vacías” ya que carecen de nutrientes como vitaminas, grasas, proteínas, etc, aunque si que tienen cierto aporte de carbohidratos en algunos casos. Y como hemos dicho antes, influye en la capacidad de perder peso a nivel hormonal.

En resumen:

  • El alcohol impide el crecimiento muscular a pleno rendimiento
  • El alcohol puede generar cambios hormonales incluso a largo plazo
  • El alcohol ayuda a la deshidratación
  • El alcohol dificulta la creación de ATP
  • El alcohol aporta gran cantidad de calorías vacías y dificulta la pérdida de peso

Conociendo ahora estos efectos…¿Hemos removido algo dentro de ti? ¡Cuéntanos tu opinión!