Ayer Alistair Brownlee daba un paso más en su exitosa carrera como triatleta, y debutaba con victoria en IRONMAN Irlanda. El triunfo le daba la clasificación directa para el Campeonato del Mundo de la distancia, a celebrar el próximo 13 de Octubre en Kona, Hawaii.

La prueba no fue un larga distancia al uso, ya que el frío, el viento y la lluvia que asolaron Cork durante el día de ayer hicieron que se cancelase el segmento de la natación. Por tanto, la primera edición de IRONMAN Irlanda se recordará por haber contado únicamente con segmento de ciclismo y carrera a pie, en el que los deportistas tomaron la salida en formato contrarreloj cada treinta segundos. Alistair necesitó siete horas y cuarenta y cuatro minutos para completarlo.

Un recorrido muy exigente

No solo la climatología hizo exigente la prueba: el segmento ciclista cuenta con nada más y nada menos que 1.900 metros de desnivel a lo largo de las dos vueltas de noventa kilómetros, con alguna rampa, como Windmill Hill, que cuenta con un 21% de desnivel y en la que a lo largo de la retransmisión de Facebook se pudo ver a gente caminando junto a su bicicleta.

En este contexto, la nutrición era una pieza clave para que Alistair Brownlee no desfalleciese, más si cabe si no había tenido tiempo material para preparar la cita de manera específica, como confesó él mismo el pasado jueves. Según ha compartido OTE, su marca de nutrición, el dos veces oro olímpico ingirió a lo largo de la prueba un total de quinientos gramos de carbohidratos. Durante el segmento ciclista consumió tres bidones de bebida energética a base de maltodextrina y fructosa, que le proporcionaban 80 gramos de carbohidratos cada 500 mililitros.

Además, consumió dos barritas energéticas (cada una de ellas con cuarenta gramos de carbohidratos) y dos geles de cafeína. Durante la carrera a pie se fue a los catorce geles sabor manzana, cada uno de los cuales le aportaba veinte gramos de carbohidratos.

En la línea de Jan Frodeno

El británico, al que hemos visto comerse un bocadillo de tortilla entrenando por España, no es tan estricto como Jan Frodeno en las pautas alimentarias. Recordemos que el alemán abandonó hace un par de años la carne -solo ingiere pescado- y en los últimos meses también ha eliminado de su dieta el glúten. Pero en competición ambos son muy similares. Frodo confesó al poco de ganar su segundo Campeonato del Mundo de IRONMAN, allá por 2017, que durante un larga distancia llega a consumir 24 geles de sabor cocacola, que vienen a ser una ingesta de carbohidratos muy similar a la que ayer necesitó el mayor de los Brownlee.