Ya hemos hablado en varias ocasiones de la querencia de los hermanos Brownlee por España. Desde que de pequeños veraneasen con su abuela cerca de Calpe, los actuales oro y plata olímpicos llevan varias temporadas pasando en tierras alicantinas los fríos meses de invierno.

En estos stages, en los que se acompañan de varios compañeros triatletas, además de verles entrenando en la zona de Marina Baixa, es habitual que ambos tomen la salida en alguna carrera que les permita mantener el ritmo competitivo. Hoy, sin ir más lejos, Alistair ha dado toda una muestra de su potencial al hacerse con la primera de las etapas de XXXIII Volta a la Marina, en la que el británico ha sido capaz de sacar más de un minuto de ventaja a todos los másters a lo largo de los 63 kilómetros con que contaba la prueba.

Escapado desde casi el principio de la prueba junto a Ángel Lloret, Alistair ha marcado un ritmo de 40’21kms/h, tras parar el crono en 1h34′, teniendo en cuenta que era una carrera con dos puertos de montaña, sin duda una velocidad muy a tener en cuenta.

Sin haber decidido, al igual que Javier Gómez Noya, si orientar su futuro hacia la media y la larga distancia, o centrarse en Tokio 2020, está claro que Alistair aún tiene cuerda para rato.