Hoy lunes, Altriman, uno de los cinco ironman más duros de Europa, abre inscripciones para su edición de 2015. He de reconocer que en algún momento de los últimos meses, pese al sufrimiento que pasé disputándola, cuando ya tenía comprado el dorsal para Frankfurt, albergaba en esto que dios me ha dado por cabeza la ilusión de volver a participar “a lo bruto”, tras una historia que me había contado Alex Pla en la cena de la edición del año pasado.

Partiendo de la premisa de que mi cuerpo aún no está preparado para afrontar el Altriman entero (que ole los huevos de los que se lo cascan, con sus catorce horas de prueba), sería el copón bendito hacer la doble pirueta con tirabuzón:

1.- Ironman de Frankfurt, que se disputa la semana antes.

2.- Half Altriman: 10 de julio de 2015, con sus cuatro mil metros de desnivel en el tramo de bicicleta, y sus 400 metros de desnivel en la media maratón.

3.- Altriman olímpico: al día siguiente, 11 de julio. Un dolor de cabeza de tres horas, y para casa.

Obviamente es una hazaña inviable (principalmente porque tengo pensado que esto del triatlón no me cueste el divorcio), pero para quien esté soltero, aburrido, tenga unas piernas como robles y le guste sufrir más que a un votante de UPyD en Manresa, pues me parece que son dos fines de semana ideales y magníficos para contar a los nietos (de los vecinos).

Los precios para la edición de 2015, que seguro que estáis ardiendo en deseos de saberlos:

Altriman: 200 euros.

Half Altriman: 80 euros.

Altriman Olímpico: 40 euros

No lo penséis más, incautos, ¡a inscribirse!