En triatlón -y en ciclismo, por extensión- hay un eterno debate sobre la anchura de las cubiertas. Si dedicáis un rato de vuestro tiempo a buscar por internet, encontraréis infinidad de artículos e hilos en foros en los que los participantes discuten hasta la extenuación sobre si la anchura ha de ser de 23 milímetros, 25 o incluyo 28.

La respuesta es clar: el ancho de los neumáticos es muy importante, de ahí que aficionados y profesionales estén en cada momento buscando la mejor opción. Los factores que influyen directamente en que el ancho sea el más rápido son tres: la resistencia de rozamiento, el confort y la aerodinámica.

Antes de seguir: si preferís la película al libro, en Youtube hemos publicado un vídeo al respecto:

La resistencia de rozamiento

En más de una ocasión hemos hablado de la resistencia de rozamiento. De hecho, es posiblemente uno de los factores que más vatios puede hacernos ganar o perder. En función de la cubierta que escojamos, podemos hasta ahorrar cinco watios.

El factor clave en este caso, es la deformación que sufran. Cualquier neumático que tenga que soportar una carga, se deforma -nos pasa en los coches, ya lo habréis sufrido-, creando una zona de contacto plana, lo que perjudica la calidad del neumático: pierde su “redondez” y aumenta la resistencia a la rodadura.

Ocurriría lo mismo cuando no ponemos una presión correcta a las ruedas. Si damos la misma presión a una cubierta de 23 milímetros y a otra de 28, la superficie de contacto será la misma, pero la de 28 se aplastará más, con lo que ofrecerá más resistencia de rozamiento. El de 23, además, nos durará más.

La facilidad de conducción

Pero visto de otra manera, una cubierta más ancha nos permite utilizar presiones más bajas sin penalización de rozamiento, lo que nos facilitará el pedaleo, al no “notar” todas las imperfecciones del terreno. Nos ahorraremos botes y sobresaltos. Sin afectar directamente a la velocidad, maniobrar la bicicleta será más sencillo. Esto es algo de lo que Sebastian Kienle hablaba cuando publicó su vídeo de Youtube de Los 5 consejos para ser más áero: puede que no influya en la aerodinámica, pero si somos capaces de -básicamente en larga distancia- mantener la misma postura y pedalear cómodos, puede que ahorremos unos vatios por no tener que estar apoyándonos sobre las manetas cada dos por tres.

Hablando de aerodinámica: las llantas más anchas ayudarán mejor. De ahí que en larga distancia se busquen los mayores perfiles posibles -dependiendo del viento.