Estamos cansados de ver a los jugadores de fútbol saltar al campo con mil y una manías. Algunos entran en el campo santiguándose, otros entran dando un pequeño salto sobre la pierna derecha, otros entran pisando la línea de fuera de banda, otros tocan el suelo y señalan al cielo…y así podríamos estar hasta el fin de los día porque cada jugador tiene su pequeño ritual de manías.

Seguro que si os preguntase a vosotros que si tenéis alguna manía me diríais que sí, y es normal, quitando algún descerebrado, la mayoría somos humanos.

Las manías son acciones que te ayudan para competir. Seguramente te ayuden a que el cerebro entienda que ya ha llegado el momento de correr o nadar, o competir en lo que sea. Es una manera ordenada de empezar tu propia mentalización sobre lo que vas a hacer y eso te ayudará a estar más concentrado. Usa las manías para aliviar tu estrés y sobre todo para gestionar de la mejor manera los minutos previos a una carrera.

Hay una cosa que sí que debes tener en cuenta, y es que no puedes pensar que el resultado de tu competición va a depender de si haces o no el ritual que tengas en la cabeza. Las rutinas o manías debes usarlas para darte seguridad a ti mismo pero no debes usarlas para saber el resultado de la carrera.

No por no llevar la medalla de la Virgen del Carmen colgada del pecho vas a correr menos.

Si tus manías son por ejemplo desayunar un tazón de leche con cereales, y ese día no hay cereales sino que lo que hay son tostadas, eso no debe convertirse en el mayor desastre de la humanidad. No puedes colocarte en la línea de salida y pensar que no has desayunado lo que tocaba, y que eso te hará no tener el “puntito” que te dan esos cereales…lo que tienes que pensar es que estás más que preparado para esa carrera, y que posiblemente ese cambio de desayuno te hará ser más fuerte para mejorar tus tiempos y tus marcas!

Otra cosa que aunque parezca una tontería no es bueno que hagas es contar tus manías a tus amigos, o en el caso de ser entrenador, a tus entrenados. Puedes contarles lo que haces, pero como recomendaciones, nunca como “tus manías” porque en cierto modo estarás haciendo suyas también esas manías, que puede que las sume a las suyas propias y esto se convierta en el sinfín de las manías. Hace lustros que no voy a ver un partido de fútbol de infantiles, pero estoy segurísimo de que más de muchos entra en el campo con algunas de las manías que os hablaba al principio del post y seguramente sean las que hacen Cristiano Ronaldo o Messi o alguno de estos “galácticos”.

Por supuesto, ni que decir tiene, que no debes menospreciar tampoco las manías del resto de la gente.

Y hasta aquí la reflexión de hoy.