La respiración, ese gran desconocido… El sistema respiratorio puede limitar el ejercicio, sobre todo en las personas que sufran algunas enfermedades pulmonares. Esto provoca que el rendimiento físico del deportista también se vea limitado. Existen estudios que hablan de que un correcto entrenamiento de los músculos respiratorios aumentan la fuerza, capacidad de resistencia y rendimiento deportivo.

De hecho, se estima que los músculos respiratorios pueden llegar a suponer un 16% del gasto cardíaco. En el caso de deportes de alta exigencia, como son la natación y la carrera a pie, esto conlleva un claro descenso de rendimiento. Pero la influencia de la zona pulmonar va más allá, del deporte: Las personas que desempeñan trabajos de gran exigencia física como los obreros, militares o servicios de emergencia también sufren este descenso de sus capacidades.

Una solución sería tratar de maximizar nuestra capacidad pulmonar, pero por desgracia el crecimiento de los pulmones es poco mejorable, además de difícil y limitado. Controlar los aspectos mecánicos de la respiración es una opción mejor. El pecho y el diafragma son los objetivos del entrenamiento. Los deportes de alta intensidad como el ciclismo o la carrera a pie, acumulan intervalos de alta intensidad y de un consumo alto de oxígeno. Al realizarlos, mejoramos nuestra capacidad pulmonar.

Ejercicios para aumentar la capacidad pulmonar

Existes algunas actividades que permiten la mejora pulmonar sin que tengamos que hacer un gran esfuerzo.

El primero es muy sencillo y barato: Hinchar globos. Algo tan fácil como conseguir un globo y ponerte a hincharlo una y otra vez. Realiza respiraciones largas hasta rellenarlo, después simplemente, desinflalo. Repite esta acción 25 veces por sesión y notarás los resultados en poco tiempo.

En el mercado hay productos que, con un funcionamiento similar, potencian áun más el trabajo. Sería el caso de Powerbreath, que utilizándolo tras entrenamientos de fatiga, ayuda a incrementar la capacidad.

POWERbreathe Black Competición
  • HR - Resistencia Alta
  • Entrenamiento Respiratorio
  • POWERbreathe
  • Entrenamiento Musculatura Inspiratoria
  • Rendimiento Deportivo

Otra recomendación es acostumbrarse a mantener la respiración: Inhala aire, después retén en tus pulmones el aire hasta que puedas, finaliza expulsándolo lentamente. Realiza esta actividad durante diez minutos.

Por último, haz yoga. La práctica de esta actividad, de cuyos beneficios ya hemos hablado en más de una ocasión, permite adquirir un patrón de respiración y desarrollar nuestra capacidad pulmonar. Si lo hacéis correctamente, aprenderéis a realizar inhalaciones y exhalaciones largas, abriendo así vuestros pulmones.

La respiración diafragmática también ayuda

La conocida como respiración abdominal o diafragmática también ofrece resultados positivos. La mejor forma de entrenarla es sentado o tumbado, y con los hombros relajados. A partir de esta postura, se coloca una mano en el vientre y otra en el pecho. Entonces, se inhala por la nariz durante dos segundos, notando cómo el aire se mueve hacia el abdomen y el estómago se hincha. Es importante notar que el estómago se desplaza más que el pecho.

Filamente, se exhala durante otros dos segundos, apretando ligeramente los labios mientras presionamos el abdomen.