El año pasado, el caso de Bailey Matthews, dio la vuelta al mundo. Bailey, de diez años, sufre una parálisis cerebral que el año pasado no le impidió acabar un triatlón celebrado en North Yorkshire, en Inglaterra. Tuvo que nadar cien metros, pedalear cuatro y correr a lo largo de 1.300 metros.

Tal fue la repercusión de su hazaña que la BBC le nombró Personalidad del año 2015 y el Daily Mirror le premió con un Pride of Britain.

Pues bien. Lo ha vuelto a hacer. Este pasado domingo Bailey ha vuelto a participar en un triatlón, el Be More Bailey Triathlon, dentro de las actividades del Jenson Button Trust Triathlon, donde 75 niños acompañados por sus padres fueron de la partida. Según Julie Hardcastle, madre de Bailey, estaban abrumados por las muestras de cariño y por la participación de tantos niños.

“Él no entiende por qué la gente le presta tanta atención. Yo querría que entendiese qué ha hecho y logrado, inspirando a familias y niños para formar parte de la salida juntos, padres e hijos. Si los niños no tuviesen ese apoyo, probablemente nunca intentarían participar”.

Los distintos vídeos que hay circulando por la red son profundamente inspiracionales. Desde aquí nuestra admiración, nuestro profundo respeto y un gran aplauso.