Una de las iniciativas llevadas a cabo para promocionar el próximo Maratón de Londres viene de la mano de New Balance y Strava. La cita, que tendrá lugar el próximo 28 de abril y en el que asistiremos a un verdadero duelo de titanes entre los mejores maratonianos del momento, Eliud Kipchoge, Mo Farah y Wilson Kipsang, ya lleva tiempo calentando motores entre populares y The Runaway es buena muestra. The Runaway es el nombre que ha recibido este peculiar pub londinense situado en el número 64-68 de Charing Cross Road, donde puedes canjear los kilómetros que hayas hecho corriendo por una consumición, y no es broma.

New Balance, uno de los patrocinadores del maratón, con la ayuda de Strava lanzan cuatro desafíos hasta el día de la gran prueba, cada uno de ellos centrado en el entrenamiento específico para corredores de maratón. Cuando un corredor decide unirse a uno de los desafíos, recibe una tarjeta que puede incluir en su teléfono y que se va actualizando de forma automática con todos los kilómetros que ha recorrido gracias a Strava. Presentando el resultado en la barra del pub, cada corredor puede pagar sus pintas con kilómetros, ni euros ni libras son necesarios.

The Runaway

El objetivo de esta curiosa iniciativa es animar a la gente a correr y a participar en la maratón londinense, recompensando todo el esfuerzo y trabajo de entrenamiento con una buena recompensa. Nada mejor que una buena cervecita después de un entrenamiento intenso. Además, The Runaway pretende ser también un punto de encuentro entre runners. Por eso, los que frecuentan este pub pueden hacer uso también del gimnasio que se encuentra allí mismo y beber agua en lugar de cerveza.

La iniciativa no ha podido tener mejor aceptación entre la comunidad de corredores. Actualmente ya hay 7.889 participantes dados de alta en «The Runaway from New Balance: 40 miles por pints» y un total de 302.847 millas acumuladas entre todos los participantes del reto, más de 485.000 kilómetros que sin duda tendrán su recompensa en forma de pinta y el próximo día 26 de abril en las calles de Londres.