Hipo, iso, hiper… tónica. No, no estamos hablando de con qué acompañar tu gintónic en tu bar de moda. Estamos hablando de diferentes tipos de bebidas que, a nivel deportivo, cubren distintas necesidades.

En los tres casos, el fin último es el de estar hidratado en todo momento, algo capital si queremos rendir bien, no solo a nivel de competición, si no también en los entrenamientos en los que sentamos la base para llegar al cien por cien al día D en la hora H.

La mayoría de los triatletas, apaña esta necesidad de hidratación con agua, tanto durante como después del entrenamiento. Hay una pequeña minoría que trata de saciarse con la bebida isotónica que venden, bajo marca de distribuidor, en los supermercados. Lamentablemente muy pocos buscan -o encuentran, mejor dicho- ese plus que le podría facilitar una correcta hidratación.

¿Pero qué significa hidratarse correctamente? Pues no es solo mantener estable el nivel de agua en nuestro cuerpo, si no que se ha de tener en cuenta también la concentración de solutos presentes en los fluidos corporales. En este sentido, las distintas bebidas para deportistas tienen como objetivo la restauración de líquidos, electrolitos y carbohidratos, y hablar de ellas es hablar de osmolaridad, que grosso modo diremos que es la concentración de partículas que en una determinada cantidad contiene nuestro organismo. Es decir: cuando tomamos una bebida deportiva, cuanto más se acerque a ese nivel de concentración de partículas de nuestro organismo, más fácil será para este asimilarla, digerirla y aprovecharla rápidamente.

Foto: Flickr // hendrikaufmkolk

Foto: Flickr // hendrikaufmkolk

Bebidas hipotónicas

Vienen bien para ejercicios de baja intensidad y con poca sudoración, ya que partimos de la base de que se va a perder poco líquido y pocos electrolitos. Además en estas intensidades no necesitamos aporte de carbohidratos. ¿Qué bebidas cumplen estos requisitos? El agua de coco joven, por ejemplo. Este tipo de bebidas contienen menos de cuatro gramos de azúcar por cada cien mililitros.

Son suficientes para hidratarnos bien antes, durante y después.

Bebidas isotónicas

Son las bebidas más adecuadas para ejercicios de intensidad moderada y alta. Debido a su osmoralidad, son las que mejor va a absorber nuestro organizmo. Su composición es de entre cuatro y ocho gramos de azúcar por cada cien mililitros. Nos proporciona sales minerales y energía para una correcta recuperación de líquidos, electrolitos y carbohidratos. En caso de no disponer de más bebidas, es sin duda la mejor opción.

A la hora de comprar, mientras cumpla los cánones que hemos indicado hace un momento (más de cuatro gramos de azúcar y menos de ocho), cualquier marca es válida. Si tienes entre manos una bebida con más porcentaje de azúcar, un truco válido es rebajarla con agua. Por ejemplo, si tienes un zumo que contiene unos doce gramos de azúcar por cien mililitros, rebájalo a la mitad con agua y tendrás una bebida isotónica válida.

Foto: Ironman

Foto: Ironman

Bebidas hipertónicas

Son las que mayor proporción de electrolitos y carbohidratos poseen. Están más destinadas a recargar energías que a hidratar. Contiene más de ocho gramos de azúcar por cada cien mililitros y una presión osmótica mayor que los fluidos corporales.

Este tipo de bebidas se absorben más lentamente que el agua, por lo que es recomendable tomarlas un rato antes de montar en bici e inmediatamente después de acabar. Ejemplos de bebida hipertónica pueden ser un batido recuperador de hidratos de carbono, o zumo concentrado de naranja con una pizca de sal.