Ben Hoffman tiene mucho trabajo por delante de cara a este 2019 que comienza. El norteamericano, pendiente de mostrar a los aficionados su nueva bicicleta, vuelve de una lesión de espalda que le apartó de la disputa del Campeonato del Mundo de Ironman. Tras un 2018 decepcionante, en el que sus mejores puestos fueron dos segundas plazas en Ironman 70.3 Santa Cruz y Boulder, tiene mucho trabajo por hacer en esta nueva temporada.

Y parece que se lo ha tomado muy en serio. Ya sin el abrigo de Bahrain Endurance 13, club en el que ha compartido colores con Jan Frodeno y Javier Gómez Noya, el norteamericano está acumulando ya entrenamientos de volumen considerable de cara a la disputa de Ironman Sudáfrica. Aunque no está confirmada la lista de inscritos, lo más lógico es que Hoffman sea de la partida -junto a, por cierto, Gustavo Rodríguez-, ya que en los tres últimos años es donde ha comenzado el año. De hecho, aunque en 2018 tuvo que terminar la carrera andando, en 2017 se hizo con la victoria.

A menos de dos meses de la disputa de la prueba -7 de abril- Hoffman se haya inmerso en un bloque de volumen de bicicleta, y para muestra, su último entrenamiento, el de ayer mismo: 270 kilómetros de bicicleta a lo largo de nada más y nada menos que 7:43:20, lo que supone un ritmo por encima de los 35 kms/h. El desnivel acumulado: 2.100 metros.

ben hoffman entrenamiento

Foto: Instagram // Ben Hoffman

Hecho“, escribía a través de sus stories. Sin duda alguna, un día para recordar: 4.764 calorías quemadas.  De hecho, en el storie se puede leer “ya he quemado el bacon“, en referencia al desayuno que había tomado antes de salir, bacon y arroz. Nosotros añadimos: ha quemado el bacon, el arroz, las barritas energéticas y todo lo que hubiese comido en los tres días previos.

No obstante, no es la primera vez que Hoffman acumula una sesión de este calibre. En marzo de 2018, también en plena preparación para Sudáfrica, el norteamericano completó otro entrenamiento de 250 kilómetros. El nuevo fichaje de Enve acumuló por entonces nada más y nada menos que siete horas y cuarto sobre la bicicleta. Fiel a su caracter, tiró de humor al titular a la salida -alrededor de Boulder, donde reside gran parte del año- “Watopia, las Islas Salomón están preciosas en esta época del año“.