Muchas veces dejamos de lado los entrenamientos de fuerza en nuestra planificación de la temporada y no deberíamos hacerlo. Me refiero a que normalmente si tenemos que cambiar un día por otro, el que eliminamos es el de gimnasio. O si tenemos que doblar sesión y solo podemos hacer una de ellas, al final la sesión que sacrificamos siempre es la del entrenamiento de fuerza. Bueno, pues no debería ser así, y aquí os explico por qué:

  • SOBRE LA PAM (Potencia aeróbica máxima): El entrenamiento de fuerza parece tener muchos aspectos positivos en el rendimiento. La PAM (Potencia Aeróbica Máxima) desarrollada a VO2 máx., que es medida en vatios, es uno de los valores que nos hace saber el tipo de deportista qué somos. Con este valor podemos saber si algún día seremos capaces de subirnos a un cajón de podio. Este valor va muy ligado al trabajo “anaeróbico” y este por su parte al trabajo muscular de fuerza. Así que sí, el trabajo de fuerza puede mejorar nuestro rendimiento. Mejora la PAM y por lo tanto los vatios capaces de ejercer a un mismo VO2máx.
  • SOBRE NIVELES DE VT2 (Umbral de lactato – umbral anaeróbico): Con el entrenamiento de fuerza a niveles del segundo umbral (el que ronda los 4mmol/l), estaríamos trabajando la capacidad de mantener esfuerzos en esa zona y por tanto estaríamos poco a poco aumentando la potencia capaz de ser generada en dicho umbral. Sí chicos, mejoramos nuestro umbral VT2.
14721500_1066643120120059_7324850399751548497_n

Foto: Facebook

  • SOBRE EL LACTATO: Con el trabajo de fuerza, sobre todo en esfuerzos duraderos (más de dos horas) conseguimos reducir antes los niveles de lactato con lo que l también disminuimos la fatiga, tanto a nivel muscular como a nivel del sistema nervioso central (tenemos menos percepción del esfuerzo). Seremos capaces de mantener más fuerza sobre nuestros pedales con menor consumo energético. Con lo que además reducimos el consumo de reservas de glucógeno.

Relacionado: Lactato, ¿bueno o malo? 

  • SOBRE PRUEBAS DE CONTRARRELOJ: Aquí es donde casi todos los deportistas entendemos que funciona el gimnasio. Los sprinters tienen las piernas grandes y fuertes. Y sí, es cierto. Al entrenar la fuerza, tardamos más tiempo en usar las fibras tipo II que tienen más consumo energético y mayor desgaste, así que no sólo mejoramos en el sprint , sino también en la resistencia que se necesita en estas pruebas para estar en esfuerzos máximos y submáximos durante 40-60km.
contrarreloj

Foto: RTVE.es

Relacionado: Excel para calcular el perfil de fatiga de un ciclista

  • SOBRE LAS LESIONES: con entrenamientos de fuerza conseguimos tener mayor tono muscular y control de nuestro sistema articular. Sin duda, entrenar la fuerza es uno de los principales métodos tanto de prevención como de posterior recuperación de lesiones.

Relacionado: Tipos de lesiones deportivas

Sobre el autor de este artículo

JuanP Vázquez entrenador de triatlónEntrenador Nacional de TriatlónEspecialista en Larga Distancia y Rendimiento, Oficial de Triatlón (Juez), Biomecánico y Readaptador Deportivo. ¿Necesitas un entrenador? Estaré encantado de explicarte cómo trabajo y así unirte a mi grupo de entrenamiento.
JuanP Vázquez Entrenador de triatlón

Relacionado:

Aprende a organizar tu entrenamiento

Cómo mejorar en tus entrenamientos

Diez respuestas a por qué tener un entrenador