¿Me hago un buen estudio biomecánico de la bici o bikefitting o me compro unas ruedas de perfil?
El triatleta es una especie autóctona que busca constantemente cómo mejorar en cualquiera de sus tres disciplinas. En ocasiones, achacamos nuestros mediocres resultados al material (es que la bici que tengo pesa mucho, es que estas ruedas son muy malas, es que no tengo cabra…). Y dado que nadando y corriendo poca culpa podemos echar a las zapatillas o a nuestra técnica, lo más fácil es cargar contra la bicicleta.

Todos sabemos que lo importante no es la flecha, sino el indio. Y que por más pepinazo de dos ruedas que nos compremos, al final, son las piernas las que mueven esa máquina. Pero aun sabiéndolo, no nos resignamos a mejorar en la medida de lo posible nuestra querida compañera de fatigas. Si estás en ese punto en que quieres hacerle algo a la bici y no sabes por qué decantarte, quizá pueda servirte de algo leer esto.

BikeFitting¿Has oído hablar alguna vez de un ajuste biomecánico o bikefitting? Muy resumido puede decirse que se trata de un sistema de ajuste de la bicicleta basado en las medidas corporales del ciclista. Para que se entienda rápido: es la diferencia entre comprarte un traje hecho y salir con él a la calle, o llevar ese traje al sastre para que te lo retoque y te quede perfecto. Te preguntarás, ¿y para qué narices quiero yo esto si mi bici ya me está bien de talla y voy perfectamenta acoplado en ella? Respuesta: para ayudarte a ir más rápido sobre la bici, por más tiempo y con más comodidad, a la vez que reduces las posibilidades de lesión. ¿A que ya te va sonando mejor?

En este tipo de prueba -el estudio biomecánico- que suele rondar entre los 150 y los 200 euros, se elabora un análisis individual y personalizado y un resumen de las medidas principales del ajuste optimizado realizado por el técnico. Este informe suele resumirse en los valores de la posición sentada: distancia manillar/sillín, altura del asiento, retroceso del sillín y desnivel sillín/manillar; y los valores de los componentes: longitud y ángulo de la potencia.

Otra de las grandes tentaciones a la hora de personalizar nuestra bici es la rueda de perfil. No podemos negar que la bici gana en estética y prestaciones, pero valoremos siempre la relación inversión/rendimiento antes de tomar una decisión que se traduce en dinero. Tan importante o más es la posición del ciclista o triatleta en la bicicleta como el cuadro que lleve, la horquilla y las ruedas.

RuedasperfilValoremos primero en qué tipo de pruebas estamos participando y qué perfil es el más adecuado. En triatlones cortos, distancia sprint y olímpica, donde el drafting está permitido, la rueda no es tan determinante como pueda ser coger un buen grupo nada más salir del agua. Con un perfil de 40mm podemos ir bien servidos.

Si nos vamos a pruebas de media o larga distancia donde el drafting no está permitido, cuanta más aerodinámica ganemos en la lucha solitaria contra el viento, mejor. Aquí ya es habitual ver perfiles de 50/60mm en adelante. No olvidemos nunca analizar bien los perfiles de las pruebas que vamos a correr e intentar adaptar el material a las condiciones del triatleta.

Y no olvidemos nunca que un perfil al que no estemos acostumbrados, como sople viento lateral nos puede jugar malas pasadas.

Un buen ajuste biomecánico es básico antes de ponerle a nuestra bici las ruedas de perfil que mejor se adapten a nuestras circunstancias.