Soy un afortunado por seguir con vida“, decía el pasado mes de julio Terenzo Bozzone. El neozelandés, uno de los triatletas que más sensación causaron durante la primera parte de la temporada, sufría un gravísimo accidente mientras entrenaba. Un camión le arrollaba, lanzándole a la cuneta y dándose a la fuga.

Con el pase para Kona certificado varios meses antes, Terenzo tenía que decir adiós al Campeonato del Mundo de Ironman. “Desafortunadamente, mi cuerpo no está preparado para competir al nivel necesario“, decía el de Bahrain Endurance a través de su cuenta de Instagram. Esto era el 27 de septiembre, cuando apenas quedaban tres semanas para la cita.

Pero hoy estamos de enhorabuena, y es que en la prueba que suponía su vuelta a la competición, Bozzone ha vuelto a ganar. Ha sido en Ironman 70.3 Western Sydney. “Nunca soñé que mi primera carrera tuviese un final de cuento de hadas“, ha escrito. “Me siento genial y agradecido a todos los que me han ayudado, apoyado y animado a volver“.

En una carrera muy rápida en la que Terenzo era el único no australiano participante, ha logrado entrar en meta en un tiempo de 3:43:26, dos minutos más rápido que Sam Appleton y diez por delante de Casey Munro. Este triunfo supone su pase para el Campeonato del Mundo de Ironman 70.3, a disputar en Niza, y para el que ya están clasificados triatletas como Fernando Alarza, Patrick Lange o Andrew Starykowitz.

No voy a mentir, han sido cinco meses muy duros para mí y mi familia“, reconocía al entrar en meta un Bozzone cuya temporada 2018 no termina aquí. El próximo fin de semana será de la partida en Ironman Western Australia, donde tratará de revalidar su victoria de 2017. De lograrlo, terminaría 2018 con un palmarés del que muy pocos pueden presumir: cinco triunfos y una sola derrota, la sufrida en Ironman Cairns, donde se impuso Braden Currie con Javier Gómez Noya segundo.