Aurea mediocritas (“dorado término medio”), es una expresión latina que alude a la pretensión de alcanzar un punto medio entre dos extremos. Eso debe pensar Yvonne Van Vlerken, a quien parece que no le ha sentado demasiado bien el “extremo” de profesionalidad que mostró Daniela Ryf durante la pasada semana en el Challenge Roth. La holandesa publicó este martes un comunicado en el que lanzó algún que otro dardo envenenado a la vencedora de Roth 2017.

A Van Vlerken parece ser que no le gustó el hecho de que su rival no hiciera acto de presencia durante los diversos eventos que se realizan durante los días previos en la “gran fiesta” de la ciudad alemana. La ausencia de Ryf en la tradicional fiesta de Erdinger (una cerveza alemana), en una charla de mujeres del día siguiente así como en la Pasta Party ha sido objeto suficiente de crítica por parte de Yvonne.

En el comunicado la triatleta muestra su cabreo por varias reglas que la suiza se pasó por alto. Por ejemplo la de no tener su casco -como todos los demás participantes- dentro de transición antes de la hora establecida. Al parecer Daniela pudo aparecer con él al día siguiente sin problema alguno. Por otro lado, cuenta Van Vlerken que quince minutos antes de la salida la campeona del mundo calentaba plácidamente, a pesar de estar totalmente prohibido, mientras el resto de triatletas esperaban la salida en la jaula. Ryf llegó a esta a penas 1 minuto antes de dar comienzo la prueba.

Dentro de toda esta polémica hay matices diversos y variopintos. Cuando habla sobre la ausencia de Daniela en los diversos eventos, la holandesa dice algo así como que las reglas están para cumplirlas. Sin embargo, según ha informado Triathlonworld, Belinda Granger representante de Challenge Family, ha señalado que el contrato de Ryf no estipulaba su presencia en ninguno de esos eventos.

En este sentido ha respondido Bret Sutton, entrenador de Daniela Ryf, al comunicado de Van Vlerken. En una carta abierta en su blog, el australiano expone el por qué de la ausencia de la suiza en los actos: “Tú no ves a Roger Federer o Rafa Nadal empleando cinco o seis horas antes de un partido en Wimbledon dando vueltas por la zona, respirando la atmósfera precompetición. Tampoco vas a ver a Daniela“.

“El sobrenombre de Daniela es Angry Bird por una razón, igual que el de Caroline Steffen era Xena. Ambas son luchadoras. Aquí no podemos estar sonriendo todo el rato. Está centrada en dar lo mejor de sí misma, evadiéndose del resto. Solo así ha conseguido tres de las mejores marcas de la historia”.

Y una cosa tiene clara: “No va a cambiar.” A colación de su calentamiento, tampoco elude la confrontación Sutton: “Y aunque se quejen, algunas de sus competidoras deberían tomarse un poco más en serio cómo ella prepara sus carreras. ¿Que estuvo más tiempo en el calentamiento? Uy, qué pena. Echad un vistazo a Alistair Brownlee los momentos previos a competir y a ver si no ejerce autorizad sobre los rivales. Además, había jueces en la línea de salida”.

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Foto: Spomedis // Frank Wechsel

Quizá podamos hablar de un exceso de profesionalidad por parte de la suiza, pero para nada podemos decir que se haya saltado ninguna norma. Como “norma” veo yo más lógico que una campeona del mundo decida descansar y concentrarse en los días previos a una prueba de nivel internacional como Roth, antes que pasarse por una feria de la cerveza.

Sutton es muy tajante: “Si comienza a hacerlo, que mejor se busque otro entrenador“. Para el triatleta amateur que afronta la prueba desde otra perspectiva totalmente diferente pues está genial, al final es otra forma de entender el triatlón. Se trata de un hobby, de una experiencia nueva y para muchos de una completa fiesta. Pero no creo que sea el caso de alguien que es a día de hoy la mejor del mundo en lo suyo.

Podríamos entrar a debatir sobre su “responsabilidad mediática” ante la organización que la invita y ante los miles de fans y triatletas que acuden a una prueba como Roth para rodearse de los mejores del mundo, pero esa es otra historia que nada tiene que ver con las reglas, las normas o la profesionalidad. Si es cierto que sobre Daniela, como referente para miles de personas, recae cierto compromiso moral de cara a la galería y quizá su actitud en este sentido debió ser un poco más responsable.

Pero como digo, todo esto queda lejos de legalidades. En este sentido las declaraciones de Yvonne me suean un poco más a frustración que otra cosa. Que ella prefiriera, -nadie la obligaba- formar parte de toda esa fiesta y el ambiente de los días previos de la prueba no le autoriza en absoluto a criticar la decisión contraria de Ryf.

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Foto: Ironman

Otro tema es el que versa sobre lo que sí son reglas puras y duras. Aquí no hay gris. O es blanco o es negro. Y lo de la suiza es negro, lo mire por donde lo mires. No se puede ser transigente en ese sentido. Ni por parte de la organización o jueces, ni por parte de los triatletas. Ryf debió de tener su casco el día en box el día previo a la prueba antes de la hora de cierre. Así lo hicieron todos los miles de participantes de la prueba. Que ella no quisiera hacerlo me parece una falta de respeto a todos ellos y un gesto desafiante ante la organización y los jueces.

Al igual que su decisión deliberada de calentar por que sí cuando estaba totalmente prohibido. Belinda Granger ha señalado que Daniela recibió dos tarjetas amarillas por dichas acciones, sin embargo se pueden recibir hasta 3 sin que ello suponga una penalización de tiempo. Un gesto de muy mal gusto por parte de Ryf, que posiblemente conociera la letra pequeña y se aprovechara de ello.

La campeona del mundo no dio el mejor ejemplo con estas “decisiones” y en este sentido, volviendo a lo anteriormente comentado, su responsabilidad mediática debería instarla lo contrario. Si los mejores del mundo no muestran compromiso con las normas y la ética, pensemos por un momento que pueden hacer los que quieran verse reflejados en ellos.

Eso sí, aunque en este sentido comparto al 100% el malestar de Van Vlerken, el comunicado de la holandesa me sigue sonando a berrinche. Poco acertadas las formas señalando tan directamente a Ryf. Como se suele decir: en el término medio está la virtud.