¿Tienes dudas de si debes usar o no la tabla cuando entrenas natación? El entrenador de triatlón, John Wood te da su opinión en primera persona.

Personalmente, no he utilizado la tabla en mis sesiones de entrenamiento en 17 años. Y es mi recomendación para la mayoría de nadadores y triatletas. El único caso en el que recomiendo su eso es cuando no tenemos mucha seguridad en el agua y necesitamos sentirnos tranquilos  y cómodos. Pero siempre intentando dejarla lo antes posible.

Mala posición del cuerpo

Y el principal motivo por el que desaconsejo su uso en los entrenamientos de natación es porque favorece una mala posición del cuerpo. Independientemente de dónde apoyes las manos en una tabla, tus hombros se levantarán ligeramente por encima del agua, lo que supone poner en tensión en los músculos y articulaciones.

Foto: speedo

Foto: speedo

El resultado será que tus caderas estén más bajas, y los pies todavía más. Para aquellos nadadores que tengan una patada no muy técnica, esta posición favorecerá la flexión y el inicio de la patada desde la rodilla. También favorece la posición rígida de tobillos, lo que le impide la flexibilidad que buscamos. Es más, he visto a nadadores intentando dar la patada con una tabla y retroceder.

Lo que prefiero hacer con los nadadores es entrenar la patada hacia delante o hacia atrás con los brazos bien estirados y rectos. Cuanto más flexible sea tu espalda, más apretados puedes llevar los brazos hacia tu cabeza. En esta posición, con los ojos mirando hacia abajo, puedes dibujar una línea que va desde tu ombligo hacia la columna vertebral. Al mantener las piernas completamente estiradas, te aseguras que la patada empieza desde la cadera, dando pequeñas patadas rápidas hacia arriba y hacia abajo. Cuando necesites coger aire, pon las manos hacia abajo y la barbilla hacia adelante, coges aire y vuelve a colocar la cabeza en la posición original lo más rápido posible.

Foto: maximorendimiento

Foto: maximorendimiento

Aquellos nadadores más novatos pueden ayudarse con una pequeña brazada para elevarse un poco y así conseguir mejor dar la patada. Otra opción es practicar la patada lateral, alternando cada lado de tu cabeza apuntando al fondo de la piscina. De esta forma, te será más fácil respirar al principio. Eso sí, asegúrate que tus piernas dan patadas hacia arriba y hacia abajo, rápidas y cortas.

Si eres de los defensores a ultranza de entrenar con tabla, entonces te aconsejo que utilices la tabla más pequeña que puedas encontrar para que su efecto sobre tu posición corporal sea mínimo.

En cuanto a las sesiones de entrenamiento, yo diría que el 5-10% debe centrarse en la patada, no para dar más patadas al nadar en general, sino para conseguir una patada realmente eficiente.

Entrenamiento

Un buen entreno sería 4 x 50 m de patada como hemos explicado antes (con los brazos estirados) con 15 segundos de descanso en el calentamiento. O 50m de patada y 50m crol con un intervalo de recuperación entre las series rápidas; o 200 m divididos en 25m patada lado derecho, 25m patada lado izquierdo, 25m patada de espaldas y 25m patada de frente. Puedes entrenar la patada como más te guste, eso sí, sin tabla por favor.

Foto: natacionsindrafting

Foto: natacionsindrafting

Fuente: 220triathlon