No me gusta la cuenta de twitter de la Guardia Civil. Qué le vamos a hacer. Tampoco me gustan la crema de calabacín, esperar en la caja del supermercado o buscar aparcamiento media hora cada vez que voy a casa de mis suegros. La vida es así. Me parece una cuenta de twitter que adolece de lo que adolecen gran parte de las cuentas de twitter importantes, de ser más un instrumento del CM de turno para su propio lucimiento que un espacio de información.

Que no estoy diciendo con esto que no informen, eh. Pero hay formas y hay formas. Y dentro de lo que cabe en cuentas como las MediaMarkt, Alcampo o Renfe, que su actividad en las redes sociales no deja de ser una extensión de la estrategia comunicativa de la empresa, lo puedo hasta entender: esta es nuestra manera de entrar en contacto con el usuario, y si no te gusta hay un botón de unfollow bien bonico. Pero en cuentas públicas… Uhm. Se me hace complicado ver a CM que se hacen los graciosetes.

¿A qué voy? Ayer el (o la) Community Manager de la Guardia Civil se pasó de listo, para no perder el hábito. El tweet de marras fue el siguiente:

Y mirad, no. Eso de que los ciclistas nos saltamos los semáforos es un jodío sambenito con el que tenemos que cargar que no es cierto. Salgo en dos grupetas distintas de ciclistas, salgo en solitario, y tengo que esforzarme para recordar un momento en que uno de nosotros nos saltásemos un semáforo en rojo. Pero independientemente, mirad el número de retweets: 594. Y 706 likes. Y 78 comentarios…

Supongo que el CM no se da cuenta, pero esto nos hace mucho daño. Hacer viral un tweet en el que se nos tilda de caraduras en la carretera, nos fastidia mucho, porque tira por los suelos toda la labor que todos y cada uno de nosotros hacemos cada vez que salimos a la carretera. Y mira que estamos jodidos últimamente, que está habiendo accidentes ciclistas como no había en mucho tiempo.

En vez de centrarse en concienciar a los conductores (y recordemos que gran parte de nosotros, de los de las dos ruedas, también hacemos uso de las cuatro), se tiene que hacer el molón para decirnos que hagamos las cosas bien. Tenemos a Anna González partiéndose el espinazo en jornadas maratonianas con los políticos de turno para conseguir que se nos tenga en cuenta, y mientras al CM de la Guardia Civil cagándola poniéndonos a los pies de los caballos.

Pues qué guay, ¿verdad?

Afortunadamente, @bicicleto_ZGZ le supo poner en su sitio: